Archive | octubre, 2006

“Con o sin el PRD”

17 Oct

La intolerancia del PLD ante las críticas constructivas llega al extremo de desconocer las reglas de la democracia. A propósito de la reforma constitucional, dos senadores del PLD, Charlie Mariotti y Euclides Sánchez, han afirmado que “la reforma a la Constitución va con o sin el PRD”.

Como no ha habido una sola argumentación de peso, por parte del oficialismo, ante la posición digna que ha sostenido el PRD sobre la reforma constitucional, se recurre a afirmaciones irracionales como la anterior. Esto revela la carencia de contenido que tiene el debate polìtico, sobre todo de los exponentes del tradicional clientelismo.

Ya lo he señalado en ocasiones anteriores: El PRD quiere una reforma constitucional que sea de todos los dominicanos, no de un partido o de una clase gobernante. Por eso, el PRD está del lado de quienes quieren un proceso abierto y transparente, y sobre todo legítimo, que solo lo garantiza, una Asamblea Constituyente.

Situación crítica

15 Oct

De la lectura de los periódicos del fin de semana, comparto con ustedes dos informaciones vinculadas con el Banco Mundial y el FMI, dos organismos multilaterales de financiamiento vitales para nuestro país en la actualidad.

Reporta el periódico [HOY, del sábado 14 de octubre de 2006], que el Banco Mundial advirtió al gobierno que está a punto de perder un préstamo de US$150 millones destinados para la reforma del séctor eléctrico, porque todavía el gobierno no ha saldado US$45 millones de las facturas del 2005 más sus intereses a las generadoras de electricidad. El gobierno tiene de plazo hasta el 20 de octubre para, en primera fase, entregar una serie de documentos que podrían lograr la aprobación de una prórroga de la fecha de entrada en vigencia del préstamo fijado para el 18 de diciembre de 2006.

La otra información que, también es sumamente grave, es la noticia reportada en todos los diarios del domingo, y de ellos, cito, el titular de [El Caribe, del 15 de octubre de 2006], que se lee: “RD prohibe hablar FMI”, mediante la cual afirma que el gobierno dominicano ha prohibido al FMI que divulgue los resultados de su evaluación sobre la economía, censura que debe merecer el rechazo de todos los dominicanos. Este tema lo abordaré en mi artículo semanal de El Caribe, que sale todos los martes.

Como colofón a todo esto, hay que comentar que la reunión que intentó hacer el gobierno el pasado sábado buscando producir un pacto energético, terminó sin mayores noticias.

Todo esto demuestra lo que he reiterado en diversas oportunidades: La situación del país es crítica, agravada ahora con estas informaciones relacionadas con estos dos organismos internacionales de financiamiento. De algo si estoy seguro: Nada de esto hubiera ocurrido en un gobierno del PRD.

Cuidado con esas opiniones

En su afán por ubicar en un contexto internacional la consulta popular sobre la reforma constitucional, el gobierno invitó a dos juristas españoles, Pedro González-Trevijano Sánchez y Enrique Arnaldo Alcubilla, ambos de la Universidad Rey Juan Carlos, quienes han preparado una enjundiosa opinión de más de 1,000 páginas sobre la Constitución dominicana.

Lo lamentable es que ambos juristas han descalificado a la Asamblea Constituyente como un “mecanismo anacrónico e inadecuado, que generaría inconvenientes y alargaría el proceso de reforma a la Constitución”, dicen en el periódico [HOY, del sábado 14 de octubre de 2006]. Y claro, favorecieron la consulta popular.
Dijo que es lamentable, pues con afirmaciones como esa le resta objetividad a la asesoría rendida por ellos. Por demás, me imagino que ellos le dieron esa misma opinión a quién le prometió al pueblo dominicano que haría una reforma constitucional a través de una Asamblea Constituyente: el presidente Leonel Fernández.

El debate continuará.

Esperanzas en Bonao

Estuve el sábado 14 de octubre en Bonao, Monseñor Nouel, compartiendo con los dirigentes del PRD. Hay mucho entusiasmo y dinamismo en ruta hacia la Convención del 7 de enero de 2007.

Luego, participé, a eso de las seis de la tarde, en la misa que ofreció el Padre Antonio en la Parroquia San Antonio de Padua. Quedé gratamente sorprendido por la cantidad de feligreses que asistieron a la misa, y lo más importante, muy aleccionadora la homilía del Padre Antonio, y sobre todo, quedé impactado de las descripción que hizo sobre los niveles de inseguridad que existe en este municipio del Cibao Central, que en realidad, es lo mismo que está aconteciendo en todo el territorio nacional. El gobierno debe impregnar de mayor voluntad política a la lucha contra la criminalidad y la delincuencia.

El mito del metro

13 Oct

En medio de tantas precariedades y dificultades, el presidente Leonel Fernández está construyendo su obra paradigmática: el Metro de Santo Domingo, que al final del 2006, habrá consumido RD$3,500 millones de pesos del erario nacional. Andrés L. Mateo, destacado escritor dominicano, ha escrito un artículo titulado “La técnica del mito”, publicado en el Semanario Clave, correspondiente al 12 de octubre de 2006, del cual transcribo los siguientes párrafos:

“El segundo ejemplo de cómo la ideología de la técnica puede desencadenar la intimidación, lo tenemos presente con el caso del Metro. Herbert Marcuse, aquel rabioso filósofo de la insurrección de los estudiantes en el París de 1968, escribió que “el concepto de razón técnica es quizás el mismo ideología. No sólo su aplicación, sino que ya la técnica misma es dominio sobre la naturaleza y sobre los hombres”. Es ese dominio ideológico lo que ha impedido que en este país se produzca una airada reacción por lo que está ocurriendo con la construcción del Metro, porque no es posible que, al finalizar el año, el Metro haya consumido cerca de $3,500 millones de pesos, en detrimento de la inversión en salud, educación y energía, y nadie se esté preguntando cuántos niños se hubieran podido salvar, o qué suma de felicidad ciudadana se hubiera podido conseguir con la racionalización del gasto público”.

“Cuando Balaguer quiso ser recordado con la ensoñación de un personaje mitológico, construyó el Faro a Colón. Lo hizo contra el juicio de todo el mundo, sin importar el cúmulo de miserias y penalidades del pueblo, y contando con la evaporación que el tiempo produce en la cualidad histórica de las cosas. Leonel Fernández ha transformado el Metro en el principal atributo de su grandeza, y ese signo convertido en el lenguaje del poder, funda la esencia de su proyecto político, porque, ligado a su objeto, al final el Metro nos hablará de una eterna unión de dos grandezas. Y no importa el más mínimo análisis de la lógica burguesa, un Metro desplazándose por las entrañas de la tierra no pasa inventario de las miserias y privaciones que originó su construcción, pero sí significa la grandeza sin límite de un poder”.

Escala de valores

12 Oct

Ante la actitud seria y responsable adoptada por el PRD ante la cuestión de la reforma constitucional, la reacción del gobierno, a través de su portavoz Roberto Rodríguez Marchena, reafirma una vez más su intolerancia a las críticas de la oposición.

Llegar al extremo de decir que el PRD “desvaloriza” al pueblo dominicano por el hecho de que el PRD afirmara, con toda responsabilidad, que hay serios problemas en el país que reclaman de la atención del gobierno antes de que hablar de reforma constitucional, es tener una escala de valores muy distinta a la que pensaron los votantes de las elecciones del 16 de mayo de 2004.

Quien ha desvalorizado al pueblo dominicano es el propio gobierno del presidente Leonel Fernández al prometer a los dominicanos, en su programa de gobierno presentado al electorado el pasado 16 de mayo, que la reforma constitucional se haría a través de una Asamblea Constituyente, y ahora, distanciándose de esa promesa, plantea que la reforma sea por medio del actual Congreso Nacional. Eso es prometer una cosa y hacer otra.

Por eso el PRD, que ha aprendido de las lecciones del pasado, puede decir hoy que es un partido que está consciente de los valores de la democracia. Un partido que interpreta a sus ciudadanos. Que hace oposición útil a la sociedad. Qué bueno que formamos parte de una amplia franja de dominicanos que piensan así.

La misma conducta

11 Oct

El PRD es el principal partido de oposición, un partido que ha aprendido de las lecciones del pasado, y como tal, ha optado por lo correcto: Decirle al país lo que entiende que el gobierno no lo está haciendo bien y haciendo propuestas útiles para la sociedad.

El PRD es el partido que está comprometido con las reformas y las transformaciones que reclama el país en este Siglo 21. Pero, también, somos un partido que se respeta porque respeta a los demás.

Por eso, cuando la intolerancia del PLD acusa al PRD tener una actitud aventurera, temeraria e irresponsable, solo nos queda por decir: que el PLD es el mismo de siempre con una conducta de exclusión. El PRD ha sido y es, sobre el tema de la reforma constitucional, muy claro: Queremos una reforma constitucional a través de la Asamblea Constituyente con participación popular, pero al mismo tiempo, entendemos que hay prioridades nacionales que el gobierno no le ha prestado la atención correspondiente. Hoy más que nunca se requiere la unidad de los dominicanos para enfrentar los serios problemas que nos aquejan. Es, como he dicho en otras oportunidades, cuestión de visión.

Acerca de Orlando

9 Oct

No es fácil hablar de uno mismo. Por lo menos para mí. Ya decía un connotado filósofo que llegar a conocerse era tarea de toda una vida. Por tanto, me tendré que conformar con algunos datos más o menos objetivos y unas pocas apreciaciones que considero de interés.

Nací en 1966. Soy de la generación de dominicanos que no había nacido cuando la Revolución de abril de 1965, aunque mis padres estuvieron inmersos en el movimiento patriótico por la vuelta a la constitucionalidad. Nací, entonces, en el primer año de los Doce del presidente Joaquín Balaguer.

Confieso que desde pequeño respiré la política en mi casa tanto como debate interminable como con práctica arriesgada. En mi infancia, solía ver a Juan Bosch , José Francisco Peña Gómez, Antonio Guzmán, y Virgilio Mainardi Reyna, luchadores de la democracia dominicana en mi casa. Un primo hermano, Pedro Batlle Jorge, mayor que yo, y que hoy vive en Barcelona, me enseñó mis primeras lecciones de política.

La carrera política de mi padre, Salvador Jorge Blanco, impactó en mi decisión de participar en estas lides. Mi casa siempre era un hervidero humano, lo cual me permitía tener contacto con muchos hombres y mujeres. Todavía cuando visito una comunidad, en cualquier parte del territorio dominicano, me saludan con la expresión: “Yo te veía jugando baloncesto en la casa de tu padre”.

En la medida en que la democracia dominicana se fue consolidando, decidí participar activamente en política. Ya para el 1990, me había inscrito como militante del Partido Revolucionario Dominicano, en cuya organización participé en diferentes áreas, de manera muy particular, en la Juventud Revolucionaria Dominicana, de cuyo organismo fui su Secretario General.

Manteniendo el interés por la política, me gradué de Licenciado en Derecho (Summa Cum Laude) en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Ejercí la abogacía, y en el 1998, acepté mi primera función pública como Coordinador de las Comisiones Permanentes del Senado de la República.

Mi segunda función pública, ya en el Ejecutivo, fue como Presidente del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones, con rango de Secretario de Estado, posición que desempeñé en el período 2000-2004, por decisión del presidente Hipólito Mejía a quien le agradezco la confianza depositada.

Los resultados del año 2004 y la necesidad de cambios que evidenció el PRD, me motivó a presentarme como Candidato a la Secretaria General del partido, la cual gané en el 2005, con más del sesenta por ciento de los votos de la militancia del partido. Estaré en la Secretaría General hasta el año 2009, si Dios quiere.

Como Secretario General del partido, he asumido con responsabilidad las luces y las sombras, no solo del proceso electoral del 2006, sino del PRD, en sus 66 años de historia. Luego del ejercicio autocrítico, estoy decidido, conjuntamente con otros compañeros y compañeras, a producir las transformaciones que conviertan al partido en una opción creíble para ser nuevamente el partido de la esperanza nacional.

A lo largo de mi vida, he podido escribir tres libros y múltiples artículos en la prensa nacional. Conduzco también el programa de televisión LIDERES que me ha permitido encausar algunas inquietudes sobre la realidad nacional e internacional.

Cuando, como ahora, echo la mirada atrás, tengo la sensación de haber vivido varias vidas. A pesar de lo mucho que vivido, en tan poco tiempo, el pasado no me pesa tanto como para hacer peligrar el futuro. Sigo creyendo que aún tengo mucho por hacer. Es más, pienso que me queda por hacer tanto o más que lo ya hecho. Empezando por este blog.

Razones del Blog

9 Oct

Siempre he creído que se puede –y se debe– hacer cosas para cambiar aquello que no nos gusta del mundo en que vivimos. Y que debemos hacerlo sabiendo que nadie tiene toda la verdad de su lado y que es posible llegar a acuerdos hablando, de manera respetuosa, entre personas racionales.

No creo que problemas complejos tengan soluciones fáciles y la sociedad tiene múltiples retos que enfrentar ante la prepotencia, la injusticia y la irracionalidad. Aprender a vivir juntos sin pensar lo mismo sobre todas las cosas es todavía el gran reto de nuestras sociedades. Y la democracia, con todas sus imperfecciones, sigue siendo el sistema político que ha aportado el mejor procedimiento para conseguirlo.

Garantizar la vida, la libertad, intentar ser felices y ayudar a otros a serlo, removiendo, con un sector público eficaz, los obstáculos que nuestras sociedades han ido poniendo en beneficio de unos pocos, sigue siendo una honesta ambición política a la que no renuncio.

La acción política no debe estar basada sólo en la defensa de intereses de parte o de acuerdo a creencias ideológicas o religiosas. Existe un espacio para la racionalidad, el diálogo, el acuerdo, lo que una mayoría de ciudadanos considera como lo sensato en un momento dado, que debemos ensanchar cada vez más.

Creo en la necesidad del debate político. Y en la posibilidad de que exista para conseguir un resultado positivo para la mayoría, siempre que desterremos algunas malas prácticas. En concreto, no utilizar la mentira, la descalificación y el insulto como instrumentos habituales y sistemáticos de quienes buscan descalificar al adversario, convertido en enemigo, más que encontrar soluciones a los problemas y convencer a la gente de sus propuestas.

Creo que no todos los políticos somos iguales. Cuidar las formas y los procedimientos de la democracia es fundamental para llegar a resultados útiles. La transparencia y la información pública son básicas para que aquellos a cuyo servicio trabajamos, que son los ciudadanos, puedan valorarnos. La política tiene que ayudar a la gente. Ayudarle a resolver sus problemas y a conseguir sus aspiraciones.

La defensa firme de unos ideales en política es compatible con la flexibilidad necesaria en los instrumentos para conseguirlos. Creo en la libertad, la igualdad y la fraternidad como principios ordenadores de una sociedad justa. Pero de verdad, tomados en serio y adaptando su consecución a las realidades cambiantes del mundo.

Y creo que es necesario abrir espacios de encuentro y de debate, como este blog, en el que someter a un debate limpio, reflexiones y propuestas que ayuden a conformar alternativas diferentes a los problemas sociales actuales.