Archive | febrero, 2007

Austeridad

28 Feb

Una segunda lectura al discurso de ayer del presidente Leonel Fernández nos revela una ausencia notable del mismo: la palabra austeridad.

No hay una sola mención a esta palabra, ni siquiera una referencia al plan de austeridad que anunció el 16 de agosto de 2004, pero tampoco a la propuesta de austeridad que hiciera a finales del año pasado. En realidad, estos fueron planes anunciados, nunca ejecutados.

Es decir, en medio de tantos anuncios y de tantas promesas, no hubo un reconocimiento de la necesidad que tiene el gobierno de ser austero, de reducir los gastos, de establecer prioridades. Al contrario, lo que hubo fue propuestas de todo tipo, sin una visión clara y coherente.

Un discurso político, de mucha retórica, y de un contenido que le faltó contextualizar la realidad que está viviendo el país por la desatinada política económica del PLD.

El día 10 de marzo, en el acto de proclamación de nuestro candidato presidencial, Miguel Vargas, tenemos la gran oportunidad de contarle al país como lo haríamos y como lo haremos cuando, por el voto mayoritario de los dominicanos, seamos, otra vez, en la esperanza nacional, sn defraudar la confianza depositada.

Más de lo mismo

27 Feb

Aguardé escribir este apunte hasta tanto tuviera en mis manos el texto íntegro del discurso pronunciado hoy por el presidente Leonel Fernández ante la Asamblea Nacional, con motivo de la rendición anual de cuentas, que, según el mandato de la Constitución de la República, se debe efectuar cada 27 de febrero.

De mucha retórica puede calificarse esta pieza oratoria del presidente Fernández. Ya nos tiene acostumbrado a estos discursos cargados de promesas. Parecería que el presidente Fernández cree que estaba asumiendo hoy el poder, cuando en realidad tiene desde el 16 de agosto de 2004 al frente de la cosa pública.

La mayoría del pueblo dominicano que escuchó este discurso es una mayoría que ha tenido la oportunidad de vivir lo que ha sido este gobierno del PLD. Los diversos problemas que aquejan a los dominicanos no encontraron eco en el discurso del presidente. Al final, uno se preguntaba de si era cierto o no las cifras sobre la economía que ofrecía el presidente, pues las bondades mencionadas por él, no se sienten en el país.

En el gobierno del PLD se siente incertidumbre, falta de prioridades, y lo más grave, no hay gerencia en el gobierno del PLD. Están más preocupados en la reelección que en los problemas del país. Por eso, el discurso, a pesar de las cualidades de orador del presidente y de los recursos tecnológicos utilizados, fue más de lo mismo.

Sigamos viéndonos en ese espejo

26 Feb

Al tiempo de pedir disculpas a mis lectores por la ausencia del apunte correspondiente al viernes pasado, retomo los apuntes con un tema que nos debe motivar a todos los perredeístas a continuar exhibiendo una forma de conducta apegada a los valores democráticos, y colocando siempre, por encima de nuestros propios intereses, los intereses del país.

Quienes estamos en el PRD tenemos que ver lo que está pasando en las filas del PLD a propósito de su campaña interna. Los dimes y diretes, las acusaciones públicas, el uso de los recursos del Estado a favor de la reelección, la guerra de las encuestas, y todo tipo de declaraciones que, en la mayoría de los casos, deja mucho de desear para la clase política. Nosotros los perredeístas no podemos volver a repetir esas escenas. Debemos seguir viéndonos en el espejo del PLD, para no caer en más de lo mismo.

El PRD que, acaba de salir de unas primarias exitosas con la elección de nuestro candidato presidencial, Miguel Vargas, y con una demostración de altura política por parte de Milagros Ortíz Bosch, debe seguir los pasos para consolidar la unidad partidaria de manera que el acto de proclamación del 10 de marzo sea un acto de reafirmación de nuestra vocación de poder teniendo presente que no podemos fallarle a la mayoría del pueblo dominicano. Y debemos hacerlo, no por amor al arte, sino por al amor al partido. Por José Francisco Peña Gómez.

Por eso, estoy completamente seguro de que, con esta visión, con el apoyo de la dirección del partido y de todos sus dirigentes, el PRD se encamina, con Miguel Vargas a la cabeza, hacia la toma del poder, por la voluntad mayoritaria de los dominicanos, el 16 de mayo de 2008.

Profamilia, a 40 años

22 Feb

En medio de las dificultades que estamos atravesando la mayoría de los dominicanos, la labor de Profamilia surge como una estrella en el firmamento. Con cuarenta años de aportes a la familia, en diversas vertientes y matices, es un ejemplo del cual nos debemos sentir orgullosos todos los dominicanos.

Anoche estuve en el acto de lanzamiento de su nueva imagen, y quedé verdaderamente emocionado e impactado de la encomiable labor que ha hecho esta organización.

Ha demostrado que cuando se quiere, se puede.

Mis felicitaciones a su Junta Directiva, a sus directivos y a todo su personal.

Medidas urgentes

21 Feb

El gobierno del PLD no le ha dado una respuesta contundente a la grave situación por la cual están atravesando las zonas francas del país.

Ya se acabó el tiempo de los seminarios, los foros y los encuentros de académicos y técnicos. Se requiere acción. Mejor dicho, un plan de acción coherente y realista.

Este plan de acción debe estar concentrado en dos aspectos fundamentales:

a) Dejar claramente definida la voluntad política de que el gobierno está comprometido con la entrada en vigencia del DR-CAFTA. No hay claridad sobre esto.

b) Tomar medidas urgentes a favor de las zonas francas para redinamizar este sector y lo haga más competitivo. Estas medidas deben incluir una revisión jurídica del llamado “pasivo laboral” sin vulnerar los derechos de los empleados, involucrar a las autoridades de las finanzas públicas y del Banco Central en la solución del problema monetario y cambiario, abrir financiamiento blando para capital de trabajo, y lo más importante, enviar una señal clara y contundente de que el gobierno está decidido a buscar una solución estable en las zonas francas.

Hay mucha incertidumbre, y hay que pararla con decisiones firmes y valientes.

El PRD reclama, por tanto, medidas urgentes a favor de las zonas francas, uno de los pilares de la economía nacional.

Padre Altamira

20 Feb

La noticia me impactó profundamente ayer. Había fallecido ayer por la mañana el padre Antonio Altamira, orientador y profesor del Colegio San Ignacio del Loyola durante los años 1978-1984.

El padre Altamira fue un hombre bueno y solidario. Despúes de haberme graduado del Colegio Loyola, ahí fue que realmente le conocí. En los momentos difíciles que vivió mi familia, siempre estuvo de nuestro lado.

Fue quien bautizó a mis hijos, Orlando Salvador y Patricia Victoria. Se encariñó tanto de Patricia Victoria que le dió las lecciones de catecismo para su primera comunión en la Parroquia del Buen Pastor. Hace menos de un mes, me dijo sentirse muy orgulloso, de que mis hijos emprendieran el camino de la santidad.

Recuerdo cuando, por su interés, me pidió que perteneciera a la Academia de Oratoria del Colegio Loyola. Allí aprendí mis primeras lecciones de cómo hablar en público.

Hoy, al despedirlo en el Cementerio de Manresa Loyola, me sentí sumamente honrado y orgulloso de su amistad. El haberme elegido para que le echara la primera “pala” de tierra a su cuerpo es un gesto que nunca olvidaré y que me compromete más, a no fallarle.

Padre Altamira, hombre bueno y firme, así como siempre quizo San Ignacio del Loyola, vivió en un mundo dividido por las ideologías y herido por los egoísmos de los hombres, cumplió su misión en la Tierra, y estoy seguro que hoy está con Dios.

Padre Altamira se ha ido.

Pero sus huellas nos siguen mostrando el camino…

Especialistas de la distracción

19 Feb

El gobierno del PLD tiene una capacidad extraordinaria en tratar de distraer a los dominicanos de los principales y acuciantes problemas nacionales. Ahora el tema por excelencia es el de la reforma constitucional.

Reconozco que la reforma constitucional es importante para el país. Es decir, transformar y adecuar la Constitución de la República al Siglo 21 es una tarea de suma trascendencia. Por eso, el PRD exige una Asamblea Nacional Constituyente.

Pero, en lo que el debate de la reforma constitucional toma cuerpo, los problemas nacionales se van agravando. No hay luz ni agua. El costo de la vida, disparándose, con más impuestos. No hay dinero en la calle. La microeconomía no anda bien. Ahora se suman a los más de cuarenta mil, los doce mil desempleados de solo una empresa de zona franca de Santiago. El gobierno del PLD no tiene respuesta.

En definitiva, las cosas no andan bien en la República Dominicana. El PRD debe seguir asumiendo con responsabilidad la oposición, con determinación y firmeza. Y tengan la seguridad, no seremos parte del circo.

No es la única razón

16 Feb

Como la posición del PRD sobre la Constituyente ha sido tan contudente, algunos voceros del Gobierno, muy pocos por cierto, han pretendido descalificarla bajo el argumento de que, como el PRD no participó en la Consulta Popular, el PRD no puede ahora fundamentar su posición sobre la base del resultado de la Consulta Popular que arroja que el 62% de los consultados prefiere que la reforma constitucional sea mediante una Constituyente.

La realidad es que, participara o no el PRD, en el proceso de consulta popular, ese resultado no iba a variar. Es decir, cuando la mayoría del pueblo dominicano determina un camino, no hay fuerza humana que lo pueda detener. Y esto, es lo que ha pasado: la mayoría de los dominicanos quieren una Constituyente para reformar la Constitución.

El PRD lo que ha hecho es que para fundamentar más su posición ha divulgado lo que es una información, pública por demás, proveida por el propio Gobierno, y que, por alguna razón, las autoridades prefierieron mantenerla en un segundo o tercer perfil. Este es su derecho. Pero, nadie puede negar que esa información está en el Informe de los Resultados de la Consulta Popular.

Ahora bien, esta no es la única razón por la cual el PRD exige una Constituyente. Exigimos una Constituyente porque entendemos que es la vía más democrática y más legítima para reformar la Constitución. Fue el la Constituyente el consenso que acordaron todas las fuerzas vivas de la Nación en el 2001. Fue lo que prometió el PLD en su programa de gobierno en el 2004.

Y lo más importante, la Constituyente es un sentimiento que coloca al PRD en la franja más progresista en la sociedad dominicana, reivindicando el pensamiento del Dr. José Francisco Peña Gómez.

Nueva conducta

15 Feb

La verdad es que el PLD está muy preocupado por la conducta que está exhibiendo el PRD. Ayer, despúes de la reunión sostenida con el presidente Leonel Fernández, había desconcierto entre los voceros del PLD por la forma en cómo se condujo el PRD antes, durante y despúes del encuentro.

Primero, la Comisión del PRD no produjo declaraciones en el Palacio Nacional, la casa de Gobierno, porque entendíamos que no era prudente producir declaraciones en la casa a la que habíamos sido invitados. Por una cuestión de cortesía y de respeto al presidente Fernández, quien es el presidente de todos los dominicanos. La declaración de prensa la hicimos desde la sede del Instituto de Formación Política Dr. José Francisco Peña Gómez.

Segundo, escuchamos con mucho detenimiento las explicaciones del presidente Fernández sobre su propuesta de reforma constitucional tanto en la forma como en su contenido. Respetando la opinión del presidente Fernández, expusimos la posición del PRD que es, ya conocida, de que favorecemos una modificación constitucional através de la Asamblea Nacional Constituyente.

Tercero, al margen de las diferencias que hemos tenido y que seguimos teniendo, el diálogo fue y es importante.Espero que con las reuniones institucionales que se iniciaron ayer, comenzemos una nueva etapa en la democracia dominicana. Debemos acostumbrarnos al diálogo entre gobierno y oposición.

Definitivamente, en el PRD se respira el aire de esta nueva conducta, firme en nuestras posiciones y convicciones, pero con decencia. Así estamos contribuyendo a elevar la calidad de la política.

Posición

14 Feb

Escribo el apunte de hoy, despúes de haber asistido, conjuntamente con el presidente del PRD, a la reunión en el Palacio Nacional, correspondiendo con la invitación que nos hiciera el presidente Leonel Fernández para tratar el tema de la reforma constitucional.

Sujeto a que en posteriores apuntes, ofrezca algunos detalles e informaciones, creo oportuno compartir con mis lectores el texto completo de la declaración pública que hicimos, con posterioridad a la reunión, desde la sede del Instituto de Formación Política, Dr. José Francisco Peña Gómez.

Es la posición del PRD sobre este tema:

“En nombre del Partido Revolucionario Dominicano agradecemos al Señor Presidente de la República, Doctor Leonel Fernández Reyna, su amable invitación para darnos a conocer el contenido de su propuesta en torno a la reforma constitucional.

Desde el momento mismo en que el Señor Presidente de la República tuvo a bien tomar la iniciativa en la orientación del propósito de revisión de la Carta Magna, el Partido Revolucionario Dominicano subrayó de manera enfática la necesidad de que esa tarea correspondiera a una Asamblea Nacional Constituyente. Es decir, el Partido Revolucionario Dominicano considera que nada mejor que ese organismo revisor para satisfacer la necesidad de actualizar nuestro sistema constitucional.

La historia dominicana nos dice que casi todas las reformas constitucionales llevadas a cabo desde 1854 hasta los tiempos de hoy han sido promovidas por el interés y las ambiciones políticas de los gobernantes de turno. Si queremos de verdad superar ese pasado y emprender el camino de la renovación democrática de las instituciones fundamentales de nuestra nación, es preciso que pongamos de lado la coyuntura circunstancial que pueda favorecer el intento particular, a fin de situarnos en un punto de partida que ofrezca confianza y calificada representatividad a la sociedad dominicana en su conjunto.

Son las lecciones de esa historia, incluida la más reciente de ellas, y la necesidad de enfrentar los retos políticos con total transparencia y sinceridad, lo que lleva al Partido Revolucionario Dominicano al convencimiento de que el Poder Constituyente será siempre más objetivo, justo y pertinente cuando sea ejercido por un organismo original y exclusivamente destinado a la creación de las normas constitucionales, es decir, a la formulación de las pautas medulares del ordenamiento jurídico nacional.

La Asamblea Nacional Constituyente, como institución integrada por ciudadanos elegidos y seleccionados para la específica encomienda de reformar la Constitución, es la mayor garantía para el logro de una Ley Sustantiva equilibrada, capaz de conjugar las aspiraciones democráticas de la nación con la necesidad de adaptación del Estado a las exigencias del presente y el devenir de la sociedad dominicana.

La proposición de una reforma constitucional llevada a cabo por una Asamblea Constituyente no debería ser motivo de contradicción entre las fuerzas políticas mayoritarias de nuestro país. Y esto así, no sólo porque el Partido Reformista Social Cristiano, el Partido Revolucionario Dominicano y otras organizaciones consideran que ese debe ser el procedimiento democrático por excelencia para realizar esa labor, sino porque el propio Partido de la Liberación Dominicana, encabezado por el Señor Presidente de la República, en su “Programa de Gobierno 2004-2008” expresó en el numeral 1.1.3 de ese documento, en la parte dedicada a la “Reforma Constitucional” como uno de sus “Objetivos” principales el siguiente: “Propiciar la Asamblea Constituyente, compuesta por miembros electos libremente por la ciudadanía, como órgano de amplia base popular que sea, por eso mismo, una genuina expresión de la democracia.”

No vemos otra razón que no sea la oportunidad, por demás riesgosa a tenor del Artículo 118 de la Constitución, que le ofrece la correlación de fuerzas existente en el seno del Poder Legislativo, lo que aconseja al Doctor Leonel Fernández Reyna a proceder a una propuesta de reforma pautada por los Artículos 116, 117 y 118 de la Constitución vigente.

Ese cálculo niega la “genuina expresión de la democracia”, a la que aspiraba el programa de gobierno del Partido de la Liberación Dominicana y hace burla de la voluntad popular exteriorizada de manera contundente en el “Encuentro Nacional de la Consulta Popular para la Reforma Constitucional”. Vale decir, el “Informe Provisional” acerca de los resultados de dicha consulta, dado a la luz pública en este mes de febrero del 2007, el cual expresa: “El Titulo XIII es el último (sic) en la actual Constitución, y contempla uno de los temas que más se han discutido durante el presente proceso de reforma constitucional. Se trata de los mecanismos para reformar la constitución.” Y continua dicho Informe: “El 65% de los municipios consideró que deben establecerse límites a la Reforma Constitucional como existen en la actual Constitución. El 32% entiende que dicho mecanismo debe mantenerse inalterado. A pesar de lo anterior, un 62% de los consultados coincidió en que la Reforma Constitucional se realice a través de una Asamblea Constituyente.”

Las razones antes expuestas son harto explícitas y reveladoras del consentimiento nacional en torno a la forma en que se debe proceder para culminar una enmienda constitucional en consonancia con nuestra realidad y las perspectivas que reclama el desarrollo social que debe orientar el porvenir de los dominicanos.

Es, pues, decisión del Partido Revolucionario Dominicano coadyuvar a una reforma constitucional siempre y cuando una Asamblea Nacional Constituyente, integrada por ciudadanos electos para ese particular objetivo, capaces de laborar sin pausas y honoríficamente como ha sido desde siempre, reciba el encargo de acometer la faena revisora.

Pedimos con todo respeto al Señor Presidente de la República, que sume su voz a lo que ha venido siendo un reclamo político mayoritario y la voluntad del “62% de los participantes en el “Encuentro Nacional de la Consulta Popular para la Reforma Constitucional”, efectuada por su propia determinación .

Es, por lo tanto, la firme decisión del Partido Revolucionario Dominicano de que la reforma constitucional sea mediante la Asamblea Nacional Constituyente. Así construiremos todos una mejor democracia.