Sun Land o la justicia encerrada

19 Dic

Los que me siguen através de estos apuntes, saben que, desde que hicimos la denuncia sobre el caso Sun Land, hace poco más de un año, le he dado el debido seguimiento. Como era lógico, ayer escuchamos y leímos atentamente la sentencia que dictó la Suprema Corte de Justicia.

Esta sentencia representa un retroceso trascendental en el pensamiento liberal del derecho constitucional dominicano. Hemos retrocedido a la época anterior a la actual Suprema Corte de Justicia, es decir, antes de 1997. A partir de ahora, cuando se tenga conocimiento de operaciones financieras, con garantía o aval del Estado, que afecten al crédito público del país, y que por lo tanto, deberían ser de la competencia y de la aprobación del Congreso Nacional, solo el presidente del Senado o el presidente de la Cámara de Diputados, pueden interponer la acción en inconstitucionalidad. Más nadie lo puede hacer.

Esto es lo que ha dicho la Suprema Corte de Justicia, en un viraje de 180 grados sobre los avances que antes se había logrado. Se ha cercenado el derecho de los dominicanos, y por vía de consecuencia, se le inferido una herida mortal a la Constitución dominicana, y a las expectativas de la mayoría de los dominicanos que queremos y exigimos rendición de cuentas. Una decisión hecha para satisfacer los intereses del gobierno.

Tal como lo he dicho hoy, el caso de la Sun Land no perecerá ni concluirá con la sentencia de ayer. Este caso solo concluirá cuando un juez, independiente e imparcial, administre justicia y sancione uno de los más escandolosos casos de corrupción que registre la historia reciente de nuestro país. En esta lucha democrática, seguiré hasta que resplandezca la verdad.

(Colofón: Solo el periódico El Nuevo Diario, reportó que el presidente de la Suprema Corte de Justicia no firmó la sentencia. Y por otra parte, la credibilidad del Poder Judicial fue salvada por el Voto Disidente de las Magistradas Ana Rosa Bergés, Margarita Eglis Esmurdoc y Julio Aníbal Suarez, ejemplos de valor y valentía ante los designios del poder).

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