Tres visiones sobre el PSOE

26 Dic

Era previsible que luego de la derrota del PSOE en las pasadas elecciones del 20 de noviembre, se abriera – de inmediato – el debate sobre su futuro, de cara al Congreso que elegirá su nueva dirección, a celebrarse en el próximo mes de febrero. Y desde estas latitudes, percibo que el debate se parece a lo que ocurre en América Latina, cuando termina un gobierno de larga duración, como consecuencia de una derrota electoral. La gente se cansa, y se busca un culpable. El dedo índice acusador se apunta a quien encabezó esa gestión gubernamental. Es el pan diario de la democracia latinoamericana.

Seguir ese derrotero no es buena señal. A veces, quienes están muy metidos en la actividad política, olvidan que no están solos en la cancha. El público observa y juzga las actuaciones de los políticos. Lo primero que salta a la vista es cómo la naturaleza de la misma actividad política transforma a los seres humanos. ¿Cómo es posible que si usted fue durante cuatro u ocho años ministro o funcionario de gobierno, en menos de veinticuatro horas, luego de haber concluido el gobierno, usted reniega del mismo? Es lo que está ocurriendo actualmente en el PSOE, en donde ya comienzan a deslindarse dos grupos que, en vez de pensar hacia el futuro, están en los inicios de una lucha que puede quebrar la unidad partidaria.

Dos visiones sobre el PSOE se han divulgado:

Mucho PSOE por hacer.

Yo sí estuve allí.

A estas dos visiones, se le agrega, una tercera, que la representan aquellos que piensan que el debate en el PSOE no resuelve con manifiestos que enjuician su pasado, sino que el debate debe ser refocalizado, mirando hacia el futuro. Me suscribo en esta tercera. La experiencia de las luchas políticas evidencia que quienes se quedan entrampados en el debate por el pasado, no logran superar los desafíos y los retos que exige la democracia del siglo 21. El mejor ejemplo de esto lo vemos con el PRI de México. Supo asimilar la derrota, se recompuso con una nueva dirección, presentó un programa electoral y hoy es el principal partido favorito para ganar las elecciones del año próximo.

El PSOE es el principal partido de España, el que más tiempo ha gobernado en la democracia a partir de 1978. La derrota recibida en la elecciones pasadas es una señal que obliga a la rectificacion, a la autocrítica y a asumir nuevos compromisos políticos, económicos y sociales, desde la óptica del socialismo democrático. Sus actuales y futuros líderes tienen esa responsabilidad histórica.  Continuaré dando seguimiento a este tema.

Sin comentarios

Escriba un comentario