El perdón sin olvido de Correa

28 Feb

La historia está cargada de gestos que revelan la grandeza de sus líderes cuando han expresado perdón por errores cometidos por ellos mismos o por las instituciones que representan. Por ejemplo, el Papa Benedicto XVI ha pedido perdón por los abusos sexuales cometidos por la Iglesia. De igual manera, Estados Unidos pidió perdón por haber experimentado con enfermedades en Guatemala. Otros, a pesar de las atrocidades del terrorismo, no piden perdón, todavía.

Pero, hay otros perdones. Por ejemplo, en Estados Unidos, existe el perdón presidencial que, bajo una serie de requisitos, el presidente ejerce un acto de clemencia. En otros países, se conoce con el nombre de indulto, ejercido por el presidente de la República, con la característica de que extingue la pena, pero no borra el delito. El efecto aniquilante del delito lo hace la amnistía.

Ayer, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, perdonó a los ejecutivos del diario El Universo, que habían sido condenados por difamación e injuria, en un caso judicial en el que el demandante fue el propio presidente Correa, y que acaparó toda la atención internacional.  Resulta interesante ver y escuchar al presidente Correa, al anunciar su decisión desde el Palacio de Carondelet:

 

Es la lucha del poder contra el poder. En su alocución, el presidente Correa describe cómo él rompió con la tradición al no otorgar ningún tipo de privilegios a estos poderes fácticos. También, narra todo lo que tuvo que ‘aguantar’ con la lluvia de infamias lanzadas en su contra por parte de ese medio de comunicación. Y, lógicamente, cómo imperó la verdad. Siento que el presidente Correa, quien hizo galas de buen orador y de excelente dicción, le faltó grandeza y humildad. Era una ocasión histórica para no solo perdonar sin olvidar, sino para reconciliar y ser magnánimo.

La grandeza consiste en elevarse sobre la ocasión, colocarse por encima de las diferencias personales, y buscar una solución para que lleve tranquilidad a la sociedad. Para ello, hay que ser humilde, y más cuando se tiene el poder.  Correa se quedó corto ayer.

 

Sin comentarios

Escriba un comentario