Insultar al presidente de Francia ya no es delito

28 Jul

La relación de los franceses y el poder es sumamente especial. Resulta que desde 1881, luego de aquella derrota humillante ante Prusia, una Francia debilitada decidió blindar al presidente de turno, con una ley que sancionaba el insulto al presidente. Así, el entonces presidente Jules Grévy, quien era insultado constantemente, se convirtió en el primer presidente en aplicarla. Desde entonces, transcurrieron 132 años, y pasaron veinte presidentes, un mariscal y cinco jefes de estado provisionales, para que, finalmente, se revocara y derogara esa abusiva ley. Fue el presidente Nicolás Sarkozy, el último presidente que tuvo que aplicarla en 2008. Afortunadamente, entre las reformas promovidas por el presidente François Hollande, estuvo su derogación. La historia, aquí.

 

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