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11-9, lo que fue y lo que pudo no haber sido

11 Sep

Hoy se conmemoran 11 años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, que decretaron la llamada “guerra contra el terrorismo”. ¿Qué tanto sabía el presidente George W. Bush sobre las operaciones de Al-qaeda en Estados Unidos antes de estos atentados? ¿Qué decían los informes de inteligencia? ¿Qué hizo Washington para prevenir estos terribles hechos? The New York Times publica este artículo en el que su autor, Kurt Eichenwald, asegura que la Casa Blanca estaba sorda ante las informaciones de inteligencia sobre los atentados en territorio americano. Una mirada retrospectiva al 11 de septiembre, lo que fue y lo que pudo no haber sido.adobe creative suite

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Caras ocultas

7 Sep

El siglo 21 es el siglo de la transparencia. La comunicación es contenido y rostro. Incluso, a veces, la imagen vale más que las palabras. Si el televidente no puede ver el rostro de quien habla, no hay entonces confianza sobre el contenido. Esto es lo que pasa, como pueden ver, con ETA, Hamas, Ejército Zapatista y Al-Qaeda. Encapuchados, los pasamontañas, los guantes, las armas, en fin, caras ocultas, poca originalidad, en una época en la que se exige claridad. Totalmente de acuerdo, con Maruja Torres, que se cambien el look, al menos.

Ahora entiendo

6 Ene


He dedicado pocos apuntes a los temas bélicos, pero me pareció novedoso la noticia de que el ataque suicida de los talibanes en el que perdieron la vida siete agentes de la CIA era para desactivar la estación remota de los Predators, el avión teledirigido sin pilotos que está ocasionado blancos entre las filas de Al-Qaeda y el Taliban en Afganistán y Pakistán. Es un contraste ver cómo un arma, de alta tecnología, es desactivada con tácticas usadas por el ejército vietnamita en aquella famosa guerra que terminó siendo el waterloo del ejército americano. Espero que la historia no se repita.

Abdulmutallab, ¿es un ‘combatiente enemigo’?

4 Ene

Luego de la detención del nigeriano Ulmar Farouk Abdulmutallab por haber intentado explotar el vuelo 253 al aterrizar en Detroit procedente de Amsterdam, el presidente Brack Obama, através de su Procurador General, tiene que decidir si declara a Abdulmutallab como combatiente enemigo, en cuyo caso deberá ser procesado por la corte militar que juzgó a la mayoría de los detenidos en Guantánamo. Bajo este mecanismo, los derechos civiles de Abdulmutallab están reducidos a su más mínima expresión, sin ninguna garantía judicial.

La primera pregunta que hay que hacerse es ¿dónde fue detenido Abdulmutallab, en Afganistán, Irak, Pakistán, Somalia o en territorio americano? Todos los que han sido declarados como “combatientes enemigos” han sido detenidos en los países en donde las tropas americanas están luchando en contra de Al-Qaeda o el Talibán, y por lo tanto, fueron juzgados y condenados bajo un estatuto muy especial creado por el Pentágono, al margen de la Convención de Ginebra sobre los Prisioneros de Guerra. Pero, resulta que Abdulmutallab fue detenido en suelo americano, en Detroit, por lo tanto, sus derechos están garantizados por la Constitución de los Estados Unidos de América. En otras palabras, Abdulmutallab es un terrorista, sin dudas, pero debe ser juzgado según las reglas y el procedimiento criminal de Estados Unidos.

Y cabe hacerse otra pregunta, ¿hay algún precedente en la justicia americana sobre un terrorista extranjero que haya sido detenido, juzgado y condenado por los tribunales criminales, siguiendo el debido proceso de ley? La respuesta es positiva. El precedente es el de Richard Reid, mejor conocido como el “shoe bomber”, que el 22 de diciembre de 2001 fue detenido en Miami, al llegar en un vuelo de American Airlines, procedente desde París. En el 2003, fue condenado a prisión de por vida. En la sentencia del Juez, al momento de dictar su decisión, se establece claramente que Reid es un terrorista, no un combatiente enemigo.

Hay otro aspecto que debe pesar al momento de que el Presidente Obama tome su decisión, y son sus promesas de campaña. Obama fue un ferviente opositor de las violaciones a los derechos civiles a los detenidos en la llamada lucha contra el terrorismo, y por eso, una de sus primeras medidas fue ordenar el cierre de Guantánamo y revisar los juicios hechos bajo el estatuto de la justicia militar. Obama retrocedería si declara a Adbulmutallab como un combatiente enemigo.

El debate es, sin lugar a dudas, interesante. Personalmente, en base a los principios, y a pesar de lo horrible que hubiese resultado que ese atentado de Detroit se hubiese concretizado, me sumo a los que favorecen que Adbulmutallab sea procesado y juzgado por los tribunales norteamericanos, siguiendo las reglas del debido proceso de ley, garantizado por la Constitución de los Estados Unidos de América.

Después de Detroit, ¿y el Plan B?

29 Dic

Leyendo las medidas de seguridad adoptadas después del frustrado atentado de explotar un avión de pasajeros en Detroit, me pregunto ¿qué habría pasado si el nigeriano con los explosivos a bordo, hubiese logrado su objetivo? La pregunta me la hago, pues, después del 11 de septiembre de 2001, aceptamos las medidas de seguridad impuestas por las agencias anti-terrorismo. Luego del frustrado atentado de Detroit, lo que ha pasado es un endurecimiento de estas medidas, que, en el fondo, ha revelado las debilidades de un sistema que no ha sido capaz de adecuarse a esta nueva realidad.

Que un extranjero (en este caso, de nacionalidad nigeriana), cuyas actividades hubiesen sido denunciadas a las autoridades norteamericanas por sus propios padres hace dos meses, que el gobierno inglés le hubiese negado renovar su visa en mayo, y que hubiese comprado su ticket aéreo en efectivo y no hubiese chequeado ningún equipaje para un vuelo trasatlántico, nada de esto, en lo absoluto, llamó la atención del gobierno americano hasta que, finalmente, éste (el gobierno) se encuentra con la terrible situación de que ya una facción de Al-Qaeda en Yemén reivindica este hecho.

En definitiva, debo reconocer, con pesar, que la llamada lucha contra el terrorismo no ha logrado su objetivo. Al contrario, creo que el gérmen terrorista que comenzó en Afganistán, siguió hacia Iraq, y que ahora se encuentra en la frontera entre Pakistán y Afganistán, y muy probablemente esté incubándose en Yemén. Es posible que tenga menos influencia, pero se está reconstruyendo. Y lo más delicado, este hecho de Detroit ha demostrado que quienes nos gobiernan (las distintas naciones que luchan contra el terrorismo) no han previsto un Plan B, lo cual, evidentemente, es muy grave.