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Obama triunfará

28 Oct

El próximo martes serán las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Según el modelo seguido por fivethirtyeight, el Senador Barack Obama ganará las elecciones.

En esta larga campaña, Obama ha podido enviar claramente el mensaje del cambio, cuya plataforma programática es compartida desde la óptica del socialismo democrático. Actualmente, y guardando las distancias, Estados Unidos afronta problemas muy similares a los nuestros. Que en Estados Unidos, ahora agravada por la crisis financiera, la economía no funciona para los que trabajan duro, los de abajo, los de la Clase Media y los mas pobres. ¿Qué dice el Partido Demócrata? Que Estados Unidos debe ser capaz de volver a asegurar a todos sus ciudadanos una vida digna, viviendas asequibles, seguro medico… un futuro estable con un modelo energético que funcione. Que es necesario volver a tener el respeto de la comunidad internacional. Pero ello exige un cambio. Un discurso 100% socialdemócrata.

El Senador John McCain, un verdadero americano que ha sabido dar hasta su vida por la democracia, desafortunadamente no ha podido responder una pregunta tan simple, pero profunda: ¿Para qué quiere ser Presidente? Adicionalmente, ha tenido que defender, aunque guardando cierta distancia, las políticas del presidente George Bush que han sumido a Estados Unidos en uno de los puntos más bajos de su política exterior con la guerra de Irak, y a la peor crisis financiera desde la Depresión de 1929.

El triunfo de Obama rescatará el respeto internacional de Estados Unidos, aunque le esperan tiempos muy difíciles en la Casa Blanca. Es igualmente poco probable que la política hacia la Republica Dominicana tenga cambios sustanciales. Lo importante es que exista diálogo con respeto en la búsqueda de soluciones para el fortalecimiento y afianzamiento de nuestras relaciones políticas y comerciales.

Felicitaciones por adelantadas a los seguidores de Obama, pero, como bien dice el refrán en el argot del béisbol, el juego termina cuando se canta el out 27, que, en el caso de las elecciones americanas, será cuando el Candidato Presidencial supere los 270 colegios electorales. ¡A seguir trabajando!

Constructores de políticas

6 Oct

En medio de toda la grave y difícil situación económica global y local, estamos asistiendo a un debate sobre la reforma constitucional, que es, en el fondo, una nueva Constitución. Y, debo decir, que, hasta el momento, el debate público en los medios no ha estado a la altura del momento. Estamos viendo este tema con un visión corta y muy limitada a los temas coyunturales, como el de la reelección presidencial, por citar un caso.

Creo que la reforma constitucional es un excelente tema para que la clase política nacional ofrezca una lección de madurez y de aprendizaje de lecciones pasadas. Y que, en torno a ella, construyamos las políticas de Estado del presente y del futuro. El problema es que los intereses políticos y grupales de quienes nos gobiernan, mas los que están presente en los partidos de oposición, obstaculizan este paso trascendental. Quienes pertenecemos a una generación que no ha estado contaminada por estas luchas, debemos colocarnos por encima de esos intereses.

Ayer, se cumplieron 20 años del plebiscito que cambió el rumbo de Chile, aquel 5 de octubre de 1988. Hoy, Chile tiene instituciones fuertes, y progreso económico. Pero, el liderazgo político de esa nación no se ha quedado con los brazos cruzados, y hoy día, hay una profunda lucha por reformar y cambiar el modelo implementado por la Concertación Democrática, que, hasta el momento, ha sido muy exitosa. Sin embargo, tal como lo afirma Ricardo Lagos en una entrevista en El Mercurio:

El futuro de la Concertación depende entonces de la capacidad que tengamos de producir un programa que interprete a Chile.

Lo mismo, desde otra perspectiva, ha dicho Eduardo Frei en una entrevista a Carmen Aristegui:

Hay un modelo que no esta dando resultado en América Latina, adicionalmente al populismo, y es el de aquellos regímenes presidenciales en donde quienes llegan se olvidan de todo lo anterior, y generan más pobreza, más miseria, menos libertad de expresión, y más dificultades para construir políticas de Estado, dada la ausencia de oposición constructiva.

Nuestro país de hoy es muy distinto al de hace cuatro años atrás. Es muy diferente al de la última reforma constitucional. La misión nuestra, sobre todo de aquellos que estamos en la política, es construir sobre la base de los cambios que ha experimentado nuestro país. No hay recetas únicas ni modelos que puedan ser impuestos. Pero, definitivamente, hay que tomar iniciativas que nos coloquen por encima de conductas que son rechazadas por la mayoría de los dominicanos. Ese es nuestro desafió.

¡Hagamos el cambio!

1 Sep

(Artículo que he publicado en El Nacional del pasado sábado)

Ante la nueva realidad electoral, la responsabilidad que tiene el PRD, como la principal fuerza de oposición en el país, es muy alta. Esta responsabilidad se acrecienta ante los serios problemas que afectan a todos los dominicanos, sin distinción de banderías políticas. El PRD debe convertirse en la diferencia del PLD, aportando soluciones a la problemática nacional.

Para ello, lo prioritario es responder a las inquietudes que muchos ciudadanos nos preguntan en los diferentes ámbitos de la sociedad, muchas veces bajo las influencias mediáticas del PLD: ¿Es el PRD el partido de los dimes y diretes públicos? ¿Es que en el PRD priman los intereses personales o grupales por encima de los intereses nacionales? ¿El PRD solo persigue el poder por el poder?

No, el PRD no es nada de lo anterior. Es un partido que tiene profundos valores democráticos, y que está, hoy día, más que nunca, convencido de que es el momento de articular propuestas políticas que produzcan el cambio que el Presidente Leonel Fernández no pudo lograr en los últimos cuatro años, ni será capaz de hacerlo en este período constitucional, por cuanto ya hemos visto que está rodeado de “las mismas caras” desde el año 1996. No ha habido una sola indicación positiva de que será lo contrario.

Por solo citar, un caso, si comparamos los gabinetes de los Presidentes Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía, con el del Presidente Fernández, fueron gabinetes más jóvenes y de mayor respeto a la equidad de género que el actual, guardando las distancias de las épocas. Los gobiernos del PRD sembraron el motor del cambio político, económico y social, reconociendo con humildad y sentido auto crítico sus desaciertos.

Definitivamente, el PLD, en este período constitucional, ha afianzado su pacto con las fuerzas más conservadoras del país (que paradójicamente son minoría), y está ejecutando la instauración de un modelo de sociedad que aumentará la brecha entre los muchos que no tienen nada con los pocos que lo tienen todo. Todo agravado con una urbanización acelerada de nuestra sociedad, abandonando la producción agropecuaria y los sectores productivos nacionales.

La actual coyuntura política exige un PRD, cercano a los ciudadanos. Para ello, el PRD, como resultado del proceso de evaluación intervenido después de las elecciones de mayo, está en la obligación de presentarle -y estamos trabajando en ello- al país un proyecto político, no centrado en individualidades, sino en ideas y propuestas basadas desde la perspectiva del socialismo democrático. Será nuestra plataforma de políticas.
Un proyecto político, elaborado conjuntamente con los sectores de la vida nacional que se identifiquen con nuestras preocupaciones, representará nuestra respuesta a la ausencia de cambio de políticas en el actual gobierno del PLD. Así, identificados nuestras respuestas a los problemas políticos, económicos y sociales, el PRD no se sustraerá de los debates nacionales.

Lo haremos con respeto, consciente de las profundas diferencias que nos separan del PLD, pero con un alto compromiso y responsabilidad ante la nueva realidad electoral que vive el país. Así, provocaremos los cambios que este gobierno ha sido incapaz de producir, y lograremos tener una sociedad con más equidad y más oportunidades.