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Más sobre los colegios electorales

3 Nov

http://youtu.be/W9H3gvnN468

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El colegio electoral, ¿cómo funciona?

2 Nov

The Economist:

Más, en este apunte, que escribí en 2008.

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Contraste de la democracia

16 Sep

Completando mi apunte anterior, el sistema de elección presidencial de Estados Unidos confirma un contraste que existe en esa hermana nación, que es cuna de las libertades.

Es increíble que Estados Unidos, el país que ha dado cátedras sobre la libertad de expresión y difusión del pensamiento, los derechos del justiciable, el debido proceso de ley, la lucha por la igualdad, y el establecimiento de mejores oportunidades para sus ciudadanos y los inmigrantes, tenga un sistema de elección que discrimine entre sus ciudadanos.

Y esto viene desde muy lejos, desde la misma redacción de la Constitución de Estados Unidos. Desde ahí se estableció que el sistema de elección presidencial sería de manera indirecta através de los Colegios Electorales. En esa época primó el criterio de que el peso de elegir al Presidente de los Estados Unidos debía recaer en los ciudadanos que tuvieran determinados conocimientos, y no en todos los ciudadanos. Aquí nacieron los electores de los Colegios Electorales.

Este mismo criterio se ha mantenido por más doscientos años. Luego de lo sucedido en el 2000, pensaba que se produciría un amplio movimiento para enmendar este sistema de elección, pero no ha tenido mayores éxitos.

Ahora en el 2008, con unas elecciones que se perciben muy cerradas, el mecanismo de elección presidencial está en su más grande prueba de fuego. Espero que despúes de estas elecciones, el Presidente de los Estados Unidos sea electo directamente, por el sufragio directo, de los ciudadanos, cerrando un capítulo, largo y complejo, que ha limitado el derecho de elegir a uno de las más importantes ciudadanos del mundo.

Tu voto, ¿cuenta?

15 Sep

Hoy estamos a 50 días de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, que serán el martes 4 de noviembre de 2008. A diferencia de otros países, incluyendo el nuestro, en donde rige el principio del sufragio directo, en Estados Unidos, la nación más poderosa del mundo, no es exactamente así, en lo que se refiere a la elección del Presidente.

Mientras aquí, en Republica Dominicana, los dominicanos, aptos para votar, directamente eligen al Presidente de la Republica, en Estados Unidos, los ciudadanos lo hacen a través del sufragio indirecto. Es decir, los ciudadanos, en vez de elegir directamente al Candidato Presidencial de su preferencia, eligen a un elector, el cual forma parte de un colegio electoral, que constituye el organismo o cuerpo encargado de elegir al Presidente de los Estados Unidos.

Para ganar las elecciones presidenciales, se requiere obtener al menos 270 votos de los 538 colegios electorales.

Este es el voto que cuenta. El del colegio electoral. No el voto popular, como se conoce el que ejercen el resto de los ciudadanos el día de las elecciones. Basta recordar el caso de las elecciones del 2000, cuando Al Gore ganó el voto popular, sin embargo, Bush ganó en los colegios electorales.

En los casos en que ningún candidato logre obtener el mínimo requerido de 270 votos, habrá que aguardar la reunión del Colegio Electoral en el Congreso de los Estados Unidos que se producirá el primer lunes después del segundo miércoles del mes de diciembre.

Hasta el pasado 13 de septiembre, la disputa en los Colegios Electorales esta muy cerrada. Comparto con ustedes esta grafica, según un modelo muy interesante que esta desarrollando fivethirtyeight (quinientos treinta y ocho, en referencia, al total de colegios electorales).

Muchas veces escucho en algunos medios a dominicanos/as quejarse de que su voto en nuestro país no cuenta, afirmación que no comparto, aunque respeto. Creo que el sistema democrático dominicano, en términos del respeto a la soberanía popular, ha sido positivo, y que, claro, quedan pendientes muchas reformas pendientes para fortalecer nuestra institucionalidad.

Analizando el sistema electoral norteamericano, y guardando las distancias, prefiero, por mucho, el nuestro.