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Otros Sun Land

6 Feb

Hoy publico en El Nacional, mi habitual columna sabatina titulada Otros Sun Land, que por considerarlo de interés, comparto su contenido con ustedes, íntegramente:

Como el gobierno ya nos ha demostrado tener especialidad en aprobar préstamos internacionales, sin “pasar por Go”, es decir sin la aprobación del Congreso Nacional, y en violación a la Ley de Crédito Público, toda vez que recordamos el escandaloso préstamo de la Sun Land, que, este es el día en que no se sabe a ciencia cierta dónde están los US$130 millones de dólares, y dado que estamos entrando al calor de la campaña electoral, vale recordar las siguientes disposiciones de la nueva Constitución, proclamada el pasado 26 de enero:

Artículo 128, numeral 2, letra d): Corresponde al Presidente: “Celebrar contratos, sometiéndolos a la aprobación del Congreso Nacional cuando contengan disposiciones relativas a la afectación de las rentas nacionales, a la enajenación de bienes del Estado, al levantamiento de empréstitos o cuando estipulen exenciones de impuestos en general, de acuerdo con la Constitución. El monto máximo para que dichos contratos y exenciones puedan ser suscritos por el Presidente de la República sin aprobación congresual, será de doscientos salarios mínimos del sector público”.

Artículo 93, letra k: Corresponde al Congreso Nacional: “Aprobar o desaprobar los contratos que le someta el Presidente de la República, de conformidad con lo que dispone el artículo 128, numeral 2), literal d), así como las enmiendas o modificaciones posteriores que alteren las condiciones originalmente establecidas en dichos contratos al momento de su sanción legislativa”.

A algunas mentes muy creativas que existen en algunas áreas del gobierno se les ha ocurrido hacer préstamos internacionales sin la debida aprobación del Congreso, a pocos días de promulgada la Constitución. Incluso, ya se tienen las consultas emanadas de firmas de abogados dominicanas, que justifican una vez más esta violación constitucional. Algunas de esas firmas avalaron, en su momento, “la legalidad” del préstamo de la Sun Land.

En ausencia de mecanismos elementales de transparencia oficial, que este artículo sirva de alerta para evitar que una vez más el crédito público sea comprometido, y ojalá que esta vez, el Congreso Nacional, en sus máximos representantes, no permanezcan indiferentes.

Tan rápido… ¿otra reforma constitucional?

30 Ene

La verdad es que solo en la República Dominicana se pueden ver situaciones que no se ven en ningún otro país democrático. La nueva Constitución solo tiene cuatro días luego de haber sido proclamada, y ya una voz oficial y autorizada del partido de gobierno que, por demás fue actor importante del proceso de proclamación, está planteando esto. A estas alturas de la vida, cada día que pasa, se sorprende menos de las declaraciones de la mayoría de los políticos dominicanos, pero esto es incongruente e incoherente. Insisto, todavía nos falta mucho por ver.

La Constitución No.38

27 Ene


Ayer estuve presente en el acto de proclamación de la nueva Constitución de la República Dominicana, que, desde el inicio de la Nación, es la número 38. La nueva Constitución, no es la Constitución a la que aspiramos todos los dominicanos. Sin embargo, hay que reconocer que tiene importantes avances sobre todo en el fortalecimiento institucional, tal como la prohibición de la reelección presidencial consecutiva, y la creación del Tribunal de Garantías Constitucionales, entre otros aspectos. Más adelante, abordaré estos temas constitucionales. Mientras tanto, Habemus Constitución.

Nota sobre la Foto: Esta foto la tomé ayer con mi BlackBerry. Es la portada de la edición de la nueva Constitución de la República, publicada por la Asamblea Nacional. Pido disculpas por la calidad de la foto.

Importante precedente sobre privacidad en móviles

26 Dic

Los teléfonos móviles están protegidos por los derechos de la privacidad, y solo puede ser intervenidos e investigados por la autorización de un juez. Es lo que ha decidido la Suprema Corte de Ohio, en un precedente que será utilizado como modelo por otros tribunales.

Sonia Sotomayor, en la historia

27 May


La nominación de Sonia Sotomayor por parte del presidente Barack Obama como Juez de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos es un hecho que, hace apenas un año atrás, no se podía imaginar ni predecir. Que el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos nominará, no solo a una mujer, sino a la primera descendiente hispana, a tan alto cargo, es un hecho histórico, por sí mismo. En toda su historia, la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos ha tenido ciento once (111) jueces, de los cuales solo dos (2) han sido jueces de color. De ser aprobada por el Senado, Sotomayor será la primera juez hispana en ocupar esta posición.

El récord de Sotomayor es impresionante. En diez años que ha sido Juez de Corte Federal de Apelación, solo en tres oportunidades, sus decisiones han sido revocadas por la Suprema Corte de Justicia. Y, por otra parte, su propia historia personal es admirable. De trabajar con comunidades en el Bronx hasta llegar a ser Juez de la Corte Federal de Apelación, teniendo que vencer múltiples obstáculos, es digna de admiración y respeto. Más información sobre Sotomayor puede ser encontrada aquí.

Lo que presenciaremos desde aquí hasta probablemente el mes de agosto, es la mejor prueba de transparencia en el proceso de selección de un juez de la Suprema Corte de Justicia. O dicho de otra manera, tal como lo expresé en noviembre del año pasado, se pondrá a prueba los famosos “checks and balances”, que caracteriza a la democracia de Estados Unidos. El presidente nómina, pero el Senado ratifica la designación.

Obama cuenta con casi 60 votos en el Senado, por lo que no preveo ninguna sorpresa en la aprobación de Sotomayor. Sin embargo, presenciaremos los choques ideológicos entre conservadores y liberales ante distintas posiciones que haya asumido Sotomayor en sus decisiones judiciales o ante determinados temas de interés nacional. Sobre el proceso que se realizará durante estos meses, les recomiendo visitar SCOTUSblog.

Sotomayor ha entrado a los libros de la historia, y estará en la historia cuando sea juramentada como Juez de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos, al final de este verano.

4 años, ¿Poco tiempo?

19 May


Desde España, el presidente Leonel Fernández ha declarado que le parece que cuatro años es poco tiempo para poder dejar huellas en un proyecto político determinado. Si esta afirmación la hubiese dicho alguien que nunca hubiese estado en el poder, pudiera ser admitida, en principio. Sin embargo, quien ha hecho estas declaraciones, ha estado, nada más y nada menos, que 3,190 días en el ejercicio del poder (1996-2000, 2004-2008 y 9 meses desde el 16 de agosto de 2008), y le restan en el actual período unos 1,190 días. Al final de su mandato, el presidente Fernández habrá estado 4,380 días, un récord en la vida política del país.

Y aún así, él se muestra partícipe de la reelección por dos períodos consecutivos, pudiendo ser electo, luego de un período fuera del ejercicio de gobierno, aunque advierte su apoyo al pacto firmado el pasado jueves, que elimina la reelección presidencial consecutiva. Probablemente, lo que esté pasando es que este gobierno ha hablado mucho, con cantidad innumerable de discursos y proyectos presentados de manera virtual, y ha habido poca acción, salvo obras no prioritarias como el Metro de Santo Domingo, que el país no estaba en condiciones financieras de hacerlas. Ahora, estamos viendo los resultados con unas finanzas públicas en estado muy delicado para enfrentar la crisis.

La alternabilidad política, dada la historia caudillista y continuista de los gobernantes dominicanos (con las consabidas excepciones), es la única solución que tiene el sistema político nacional para fortalecer la democracia. Y lo que queda es que los gobiernos deben ejecutar sus programas de gobierno, concentrarse en su obra de gobernar, construir la institucionalidad, ejecutar buenos códigos de políticas públicas, con transparencia y sin corrupción, y hablarle al país sobre nuestras realidades, sin ilusiones, pero con esperanza.

Cuatro años es tiempo suficiente para sembrar huellas, siempre que se dedique exclusivamente a la ardua tarea de gobernar, consciente de que, como he dicho en otras oportunidades, el poder es transitorio, es como una sombra que pasa.

Hablando sobre la reforma constitucional

19 Mar


En los próximos días, la atención pública nacional se concentrará en las discusiones de la reforma constitucional que será debatida, conocida y aprobada en la Asamblea Nacional, convertida en Asamblea Revisora, en el Congreso Nacional. Hoy, los diferentes medios de comunicación escrita publican parte de mis declaraciones ofrecidas ayer a los medios, al iniciar la reunión con el bloque parlamentario del PRD: Listín Diario, Hoy, El Caribe y Clave Digital.

El PRD estará presente en estos debates, asumiendo las posiciones que han expresado la mayoría de los sectores sensatos del país que han externado sus preocupaciones ante el peligro que corre la democracia dominicana en caso de que la reforma constitucional se apruebe tal como ha sido sometida por el presidente Leonel Fernández.

Estaremos en sesión permanente hasta que se apruebe el último artículo de la nueva Constitución. Esperamos que la sociedad observe la conducta de nuestros legisladores, que indudablemente deberá estar a la altura de las actuales circunstancias históricas.

Sun Land o la justicia encerrada

19 Dic

Los que me siguen através de estos apuntes, saben que, desde que hicimos la denuncia sobre el caso Sun Land, hace poco más de un año, le he dado el debido seguimiento. Como era lógico, ayer escuchamos y leímos atentamente la sentencia que dictó la Suprema Corte de Justicia.

Esta sentencia representa un retroceso trascendental en el pensamiento liberal del derecho constitucional dominicano. Hemos retrocedido a la época anterior a la actual Suprema Corte de Justicia, es decir, antes de 1997. A partir de ahora, cuando se tenga conocimiento de operaciones financieras, con garantía o aval del Estado, que afecten al crédito público del país, y que por lo tanto, deberían ser de la competencia y de la aprobación del Congreso Nacional, solo el presidente del Senado o el presidente de la Cámara de Diputados, pueden interponer la acción en inconstitucionalidad. Más nadie lo puede hacer.

Esto es lo que ha dicho la Suprema Corte de Justicia, en un viraje de 180 grados sobre los avances que antes se había logrado. Se ha cercenado el derecho de los dominicanos, y por vía de consecuencia, se le inferido una herida mortal a la Constitución dominicana, y a las expectativas de la mayoría de los dominicanos que queremos y exigimos rendición de cuentas. Una decisión hecha para satisfacer los intereses del gobierno.

Tal como lo he dicho hoy, el caso de la Sun Land no perecerá ni concluirá con la sentencia de ayer. Este caso solo concluirá cuando un juez, independiente e imparcial, administre justicia y sancione uno de los más escandolosos casos de corrupción que registre la historia reciente de nuestro país. En esta lucha democrática, seguiré hasta que resplandezca la verdad.

(Colofón: Solo el periódico El Nuevo Diario, reportó que el presidente de la Suprema Corte de Justicia no firmó la sentencia. Y por otra parte, la credibilidad del Poder Judicial fue salvada por el Voto Disidente de las Magistradas Ana Rosa Bergés, Margarita Eglis Esmurdoc y Julio Aníbal Suarez, ejemplos de valor y valentía ante los designios del poder).

Reelección blindada

8 Nov

En el ámbito económico, el término “blindado” está muy desgastado, debido a que, a pesar de las opiniones de quienes hoy nos gobiernan, la crisis financiera que tiene su epicentro en los Estados Unidos de América, ha impactado a la economía nacional. Sus efectos ya los estamos sintiendo.

A diferencia de lo sucedido en el ámbito económico, en la reforma constitucional, el presidente Leonel Fernández se aseguró de que, al menos en el texto que depositó en el Congreso Nacional, el articulado relativo a la reelección presidencial estuviera realmente blindado, al extremo de que nadie absolutamente pudiera, posteriormente a su aprobación, modificarlo en perjuicio al Presidente de la República. Un verdadero traje a la medida.

Oportuno es recordar que, de la Consulta Popular, el 54% afirmó que la reelección debía mantenerse tal como está el Artículo 49 en la actual Constitución de la República, es decir, que el Presidente, después de una segunda repostulación, no podría aspirar jamás a esta posición. Tal como lo hizo con el 60% de los resultados de la Consulta Popular, el presidente Fernández remitió una propuesta de reforma constitucional totalmente distinta a los resultados de la Consulta Popular, y por ello, propuso el siguiente texto:

“Artículo 104. El Presidente de la República será elegido cada cuatro años por voto directo. Podrá optar por un segundo período constitucional consecutivo, así como luego del intervalo de un mandato presidencial diferente”.

Adicionalmente a esta disposición, y en el interés de blindar aún más a la reelección, se propuso en el numeral 2 del Artículo 244 una disposición que ha sido, hasta ahora, muy poco comentada:

“Cuando la reforma de la Constitución sea relativa al período constitucional del Presidente de la República o de los demás cargos electivos, entrará en vigor solamente en el siguiente período”.

Es decir que, en la hipótesis de que se hubiese aprobado la nueva Constitución propuesta por el presidente Fernández, y por lo tanto, estuviese en vigencia, cualquier reforma parcial que se le hiciere al Artículo 104, no entraría en efecto de manera inmediata, sino en el próximo período constitucional. Así por ejemplo, y siguiendo con la hipótesis, si se decide volver al régimen del artículo 49 actual, esto solo entraría en vigencia a partir del próximo período constitucional, con lo cual queda consagrado un régimen de excepción a favor de la reelección presidencial.

En otras palabras, todas las disposiciones constitucionales tienen vigencia inmediata, excepto el de una reforma que límite o amplíe la reelección presidencial consignada en el Artículo 104.

Pero, esto no se queda aquí. El Artículo 247 dispone lo siguiente:

“Cuando la reforma verse sobre derechos, deberes y garantías fundamentales, el ordenamiento territorial y municipal, el régimen de nacionalidad, ciudadanía y extranjería, y el régimen de la moneda y la banca, y sobre los procedimientos de reforma instituidos en esta Constitución, una vez votada y aprobada por la Asamblea Revisora, requerirá de la ratificación de la mayoría de los ciudadanos con derecho electoral, en referendo aprobatorio convocado al efecto por la Junta Central Electoral”.

Es decir, sobre los temas específicamente antes mencionados, después de aprobados por la Asamblea Revisora, es necesario que sean aprobados por la soberanía popular expresada en un referendo. Nótese que la reelección presidencial no está incluida, lo que significa que el pueblo no tendría participación en aprobar o no si se esta de acuerdo con la disposición propuesta sobre la reelección presidencial.

Otra muestra más de la regresión institucional que implicaría aprobar la nueva Constitución, tal como la ha propuesto el presidente Fernández.

Tres preguntas sobre la Constituyente

6 Nov

Escuché recientemente a uno de los integrantes de la Comisión de Juristas para la Reforma de la Constitución señalar que lo que se consultó a los participantes en la Consulta Popular fue si se incluía o no la Asamblea Nacional Constituyente dentro del texto de reforma a la Constitución. Afirmación que me motivó a releer el Cuestionario Oficial de 77 preguntas que contenía la Consula Popular.

El referido Cuestionario, en su nota al pie, expresa textualmente “Documento aprobado por la Comisión para la Reforma de la Constitución”. Oportuno es recordar el contenido de las preguntas 75, 76 y 77:

“75. ¿Considera usted que el mecanismo de reforma debe permanecer sin modificación, tal como figura en la actual Constitución?”

“76. ¿Cree usted que la próxima Reforma Constitucional debe hacerse a través de una Asamblea Constituyente?”

“77. ¿Deben establecerse límites a la reforma constitucional como existen en el actual texto constitucional?”

Por si el participante en la Consulta Popular tenía dudas sobre el alcance de estas preguntas, el preámbulo que le antecedía era y es sumamente edificante, respecto a lo que la Comisión de Juristas quería recabar de esta Consulta:

“La técnica constitucional contemporánea distingue las modificaciones constitucionales atendiendo a los siguientes criterios:

i) Enmiendas, cuando se agregan cambios que no afectan la estructura de la Constitución;

ii) Reformas parciales, cuando se propone una revisión parcial, que tampoco afecte su estructura o los principios fundamentales;

iii) Reformas totales o nueva Constitución, cuando la propuesta tenga un alcance tan amplio que afecte su estructura, criterio y principios. Mientras más sustancial o total es la modificación constitucional, mayor debe ser la participación popular pues se requiere una mayor legitimidad”.

Los resultados de la Consulta Popular fueron evidentes: 68% de los Consultados recomendaron que la próxima reforma constitucional (es decir, ésta) se realice a través de una Asamblea Constituyente, lo cual fue totalmente obviado por el presidente Leonel Fernández en el texto de reforma propuesto al Congreso Nacional. Más grave aún, la palabra “Constituyente” no aparece en ninguna parte del texto.

Sin embargo, en la pregunta 77, se reconoce, por parte de la Comisión de Juristas, que la actual Constitución establece “límites a la reforma constitucional”, un reconocimiento implícito de que la Asamblea Revisora solo puede hacer enmiendas o modificaciones parciales a la Constitución, no crear una nueva Constitución, lo cual solo debe ser competencia del poder soberano que reside en el pueblo dominicano expresado a través de la Asamblea Nacional Constituyente.