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Victoria por cualquier medio no es ninguna victoria

25 Dic

Poderoso mensaje del Comité Internacional de la  Cruz Roja:

Obama sobre Osama en 2008

3 May

En el debate entre el entonces Senador Barack Obama y el senador John McCain en el 2008, se les formuló a cada uno la pregunta sobre que haría en caso de resultar electo presidente de Estados Unidos de América para capturar a Osama Bin Laden. Obama lo dijo muy claro: Que si Bin Laden estaba en Pakistán, y ese país se negase a colaborar con su captura, Obama lo buscaría y lo ejecutaría. En contraste, McCain se opuso. Obama ganó las elecciones, y cumplió su promesa. Eso es coherencia y persistencia.

(Visto aquí)

Lecturas recomendadas:

Behind the hunt for Bin Laden.

Defining moment of Barack Obama’s presidency?

La foto: Obama y su equipo tras Osama

2 May


“Los principales llegaron cerca del mediodía. Hubo otros que – estamos aquí desde la mañana temprano… Cuando la operación se puso en marcha, el presidente se reincorporó al grupo, y fuimos capaces de controlar en tiempo real el progreso de la operación desde su inicio hasta la captura del blanco, la extracción de los restos y luego a la salida fuera de la meta. Probablemente fue uno de los períodos más lleno de ansiedad de tiempo, creo que, en la vida de las personas que se reunieron ayer. Los minutos pasaban como días. Y el presidente estaba muy preocupado por la seguridad de nuestro personal. Eso era lo que estaba en su mente todo. Y queríamos asegurarnos de que hemos sido capaces de salir de esto y cumplir la misión. Pero fue claramente muy tensa, un montón de gente aguantando la respiración. Y había un alto grado de silencio a medida que avanzaba, como era de obtener las actualizaciones. Y cuando finalmente se les informó que aquellos individuos que fueron capaces de ir en ese recinto y que se encuentran la persona que creen que fue Bin Laden, había un enorme suspiro de alivio que lo que creía y que creíamos que estaba en ese compuesto en realidad estaba en ese compuesto y fue encontrado. Y el presidente se sintió aliviado una vez que teniamos a salvo a nuestro equipo y los restos del blanco… Bueno, usted dice “cuando se hizo evidente,” y esa es una de las cosas que teníamos que hacer durante todo el curso de esta operación. Cuando nos enteramos de que las personas que llevaron a cabo este asalto sentía como si tuvieran un individuo que parecía ser Bin Laden, que es uno de de los datos. Luego hubo otros tipos de cosas: el reconocimiento facial, su tamaño, el análisis preliminar de ADN, por lo que fue una acumulación gradual. Y la confianza que estaba creciendo. Pero aún en qué punto se siente usted seguro que tiene la persona que buscas? Por lo tanto, era más una creciente sensación de confianza y una creciente sensación de logro. No había un “ah-ha”, cuando la gente dice, bien, los resultados de ADN entró. No, esto es algo que se estaba construyendo en el tiempo, y hemos tomado la decisión después de anoche, porque nos sentimos como si estuviéramos suficiente confianza como para salir y decirle al pueblo estadounidense y al mundo lo que ya teníamos.”

John Brennan, Asistente del presidente Barack Obama para Asuntos de Seguridad y Contraterrorismo, en sus declaraciones de hoy en la Casa Blanca sobre los pormenores de la captura y ejecución de Osama Bin Laden.

Nota sobre la foto: Recoge uno de los momentos vividos ayer en el Situation Room en donde el presidente Obama y su equipo estaban siguiendo la operación. Se nota la tensión en sus caras. Otra foto, aquí.

Después de Osama Bin Laden, ¿qué sigue?

2 May


La noticia cambió la tranquilidad del domingo por la noche. Osama Bin Laden, la persona más buscada en la lucha contra el terrorismo, fue ejecutado en un operativo de inteligencia por parte del gobierno de Estados Unidos de América en Abottabad, Pakistán. Casi diez años después de los hechos del 11 de septiembre de 2001, el objetivo central era logrado. Es la noticia principal en todos los diarios. El hecho amerita analizarlo desde tres ángulos:

Primero, para Estados Unidos de América, la muerte de Bin Laden constituye el más duro golpe de la lucha contra el terrorismo, a un alto costo político, económico, y evidentemente, humano. Es también una señal de poderío y reivindicación de las fallas de las estructuras de inteligencia que permitieron los atentados del 11 de septiembre. Igualmente, es el reflejo de una lucha coherente y persistente que la inició el presidente George W. Bush y que la siguió el presidente Barack Obama. Su discurso de anoche entra en la categoría de los discursos memorables de la historia:

La noticia se produce en un momento crucial de la vida americana, en donde el tema principal es la economía, por lo que, al menos en las dificultades, hay un momento para dejar de lado esas preocupaciones, y celebrar en unidad. Ahora bien, Obama debe completar pasos concretos, luego de la muerte de Bin Laden: Por un lado, debe anunciar el retiro de las tropas americanas en Afganistán, con un calendario firme y que se cumpla; y por otro lado, acelerar el cierre de la prisión de Guantánamo. Con esos dos pasos, Obama terminará de consagrarse como el presidente que terminó con el segundo Vietnam.

Para fines electorales, la noticia incrementará la popularidad del presidente Obama. Pero, a diferencia de otras experiencias en elecciones pasadas, la muerte de Bin Laden, por sí sola, no le garantiza éxito futuro en su reelección. Además de dar los pasos sugeridos anteriormente, Obama debe verse en el espejo de George H.W. Bush (Bush padre), quien fue exitoso en la primera guerra del Golfo Pérsico, pero que perdió la reelección, debido a que no se concentró en resolver los problemas de la economía americana. Estoy seguro que Obama lo sabe, y que no caerá en esa experiencia.

Segundo, Al-qaeda no termina con la muerte de Bin Laden. Indudablemente que la organización terrorista ha recibido un golpe devastador, pero no mortal. Desde que Bin Laden se escondió para evadir su captura, la organización se fragmentó, y por lo tanto, hay muchas células en distintos puntos de Africa y del Medio Oriente que responden a otros líderes. El futuro de Ayman al-Zawahri, el No.2 de la organización, es incierto; y luce que el liderazgo de la organización será asumido por Anwar al-Awlaki, sobre quien escribí este apunte. Por lo tanto, la lucha contra el terrorismo no ha terminado. Pasa a otra etapa.

Tercero, el impacto de la muerte de Bin Laden en la ola de cambios en el mundo árabe. Salvo en la fracción AQIM, que es la versión de Al-qaeda que opera en el norte de Africa, no preveo mayores consecuencias con motivo de la muerte de Bin Laden. Solo en la mente de un dictador, como Gadafi, se le ocurre pensar que su gobierno está luchando contra Al-qaeda, cuando en realidad, es el pueblo oprimido que ya no lo acepta en Libia. Por cierto, Gadafi debe verse en el espejo de Bin Laden. La ola de cambios en el mundo árabe es indetenible. Los deseos de libertad y de democracia no los para nadie. Continuaré oportunamente con este tema.

La foto es la portada del New York Post. Al mejor estilo americano.

‘Demasiado tarde’

23 Abr

“La historia de los fracasos en la guerra puede resumirse en dos palabras: demasiado tarde. Demasiado tarde en la comprensión del letal propósito del enemigo; demasiado tarde en tener conciencia del mortal peligro; demasiado tarde en lo tocante a la preparación; demasiado tarde en la unión de todas las fuerzas posibles para resistir; demasiado tarde en ponernos al lado de nuestros amigos.”

General Douglas MacArthur, citado por Richard Nixon en su obra La verdadera guerra: la tercera guerra mundial ha comenzado….

Tim Hetherington y su diario

22 Abr

Tim Hetherington murió cubriendo la guerra en Misrata, Libia. Murió cumpliendo con su trabajo, consciente de los riesgos de la guerra. Hetherington había sido nominado al Oscar por su realización en la película Restrepo, junto a Sebastian Junger. Al enterarse de su muerte, Junger lo recuerda en este artículo publicado en Vanity Fair.

Su última producción, “Diary”, que en palabras de Hetherington, “es una película muy personal y experimental que expresa la experiencia subjetiva de mi trabajo, y fue realizada en un intento de localizarme a mi mismo después de 10 años informando”. Una extraordinaria producción que retrata, de una perspectiva diferente, la realidad de la guerra, lo que reportan los medios, y la soledad del fotoperiodista.

Diary (2010) from Tim Hetherington on Vimeo.

La foto: Obama, Comandante en Jefe

22 Mar


Con la autorización del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la comunidad internacional, através de las llamadas “fuerzas aliadas” inició la operación “Odyssey Dawn” o “Amanecer de la Odisea” sobre Libia. En realidad, quienes están dirigiendo las operaciones son los Estados Unidos de América. Es la primera vez, en muchos años, que el gobierno americano hace una acción bélica con la opinión contraria del secretario de defensa, quien públicamente advirtió que una “zona de exclusión aérea” es sinónimo de guerra. Y este tipo de operaciones militares, si en breve término no se obtienen los objetivos esperados, la permanencia atenta contra la misma acción militar. El presidente Barack Obama está dirigiendo personalmente la misión militar, tal como se observa en la foto, en la que, durante su viaje a Brasil, le instalaron una casa de campaña, cerca del hotel donde se alojaba, y ordenó el inicio de los ataques sobre Libia.

Libia no es Afganistán ni Iraq. El error más grave que cometerían las fuerzas aliadas es hacer una ocupación militar en Libia. Sería la contradicción más elocuente ante la ola de cambios que existe en el mundo árabe. Evidentemente que los países que se abstuvieron en la votación del Consejo de Seguridad, particularmente China y Rusia, no ejercieron el poder de veto, lo cual evidencia que hubo un acuerdo político. Por eso, ahora los llamados a “cese al fuego” de estos mismos países no tienen mucho eco, porque, cuando debieron ejercer el veto, no lo hicieron. Y por otra parte, queda demostrado, que la Asamblea General de Naciones Unidas no gobierna. Quien gobierna y decida es el Consejo de Seguridad. Insisto, hay guerras y hay guerras. Lo que está pasando en Libia, y lo que pasará en los próximos días, no es lo que quiere el pueblo de Libia. Que se retome el camino de la paz y el diálogo. No, a la guerra.

Guerra en Libia

18 Mar

La insensatez y la irracionalidad del dictador sin igual, Muammar al Gadafi, ha llevado a que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas autorizó ayer la zona de exclusión aérea sobre Libia. En otras palabras, más simples: Una vez más habrán ataques y guerra en otra nación árabe. A diferencia de otras naciones, como Afganistán e Irak, en esta oportunidad, la acción tiene carácter humanitario. Es para defender a los ciudadanos libios de los ataques inhumanos del dictador. Pero, es la guerra, lo cual advertí en este apunte. Continuaré dando seguimiento.

¿Ataque a Libia?

3 Mar

“Vamos a llamar a las cosas por su nombre… Una zona de exclusión aérea comienza con un ataque a Libia para destruir las defensas aéreas. Esa es la forma de hacer una zona de exclusión aérea. Y entonces usted puede volar aviones en todo el país y no preocuparse por nuestros muchachos ser derribado. Pero esa es la forma en que se inicia.”

Robert Gates, Secretario de Defensa de Estados Unidos, refiriéndose sobre la posibilidad de establecer una zona de exclusión aérea en Libia.

Robert Gates: no más Afganistán ni Iraq

28 Feb

Robert Gates no formó parte de los halcones que decidieron invadir a Afganistán ni Iraq. Le correspondió una tarea más muy delicada, al convertirse en Secretario de Defensa: administrar una guerra, con todas las consecuencias que ello implicó. Primero, tratar de tener las menos vidas pérdidas de soldados americanos; Segundo, convencer a quienes decidían las políticas en la Casa Blanca y el Congreso que el costo económico de la guerra debía ser respaldado; Tercero, y no menos importante, lograr retirar la mayor cantidad de tropas de Afganistán e Iraq en el menor tiempo posible; Cuarto, evitar la aparición del fantasma de Vietnam; y Quinto, adecuar y ajustar las Fuerzas Armadas de Estados Unidos a la nueva realidad mundial, en donde las prioridades no son las de la guerra fría.

Ha tenido la experiencia de trabajar con dos presidentes: George W. Bush y Barack Obama, lo que, sin dudas, le coloca en una categoría especial de servidor público. Como era lógico, ya anunció su retiro voluntario del cargo, y sus declaraciones públicas en estos días finales son con más libertad, y tienen un carácter de reflexión sobre el presente y el futuro del poder militar de la nación más poderosa del mundo. El pasado viernes 25 de febrero, Gates pronunció su último discurso ante West Point Academy en el que afirmó que no pueden volverse a repetir guerras como Agfanistan e Iraq:

“La necesidad de una pesada armadura y poder de fuego para sobrevivir, junto con, y destruir al enemigo siempre estará ahí, como los veteranos de la ciudad de Sadr y Fallujah no puede dudar de fe. Y uno de los beneficios de la reducción en Iraq es la oportunidad para llevar a cabo el tipo de formación de espectro completo – incluyendo ejercicios mecánicos de armas combinadas – que es descuidado para satisfacer las demandas de las guerras actuales. De cara al futuro, sin embargo, en la competencia cerrada por el presupuesto dentro y entre los servicios, el Ejército también debe enfrentarse a la realidad de que la más plausible, los escenarios de alta calidad para los militares de EE.UU. son los compromisos sobre todo naval y aérea – ya sea en Asia, el Del Golfo Pérsico, o en otro lugar. La estrategia racional para las fuerzas expedicionarias de rápido movimiento, ya sea del Ejército o infantes de marina, infantería aerotransportada o de operaciones especiales, es evidente dada la probabilidad de lucha contra el terrorismo, la reacción rápida, la respuesta a desastres, o la estabilidad o las misiones de las fuerzas de seguridad ayuda. Pero en mi opinión, cualquier secretario de Defensa de futuro que asesore al presidente a enviar de nuevo un gran ejército de tierra americana en Asia o en Oriente Medio o África debe “tener la cabeza examinada”, como el general MacArthur tan delicadamente lo dijo en una ocasión.”

Muy pocos medios tradicionales se hicieron eco de esta especie de confesión. Solo ví esta noticia. El discurso de Gates tiene otros temas interesantes, sobre todo, relacionados con la promoción interna dentro de las Fuerzas Armadas, y la visión gerencial y corporativa que debe tener esta institución, aunque Gates, con razón dice que “el Ejército no es Apple, no es General Electrica ni la Cruz Roja”. El discurso completo, aquí.