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La complejidad de la política

28 Jun

El sistema electoral americano es complejo. No bien ha fallecido el Senador Robert Byrd, el más veterano de todos los Senadores, y ya se pone sobre el tapete la cuestión de quién será su sucesor. No se trata de una elección más, pues en el fondo, están los deseos del Partido Republicano de hacerse de esa posición. Pero, resulta que la ley que rige esta elección es la ley del Estado de West Virgina que delega esta responsabilidad, es decir, la de designar al sustituto de Byrd, al Gobernador del Estado. La cuestión es si a quien designan de manera provisional debe permanecer en el puesto hasta las elecciones de medio término de noviembre, o si debe permanecer en el puesto hasta que se cumpla el mandato de Byrd en el 2013. Los republicanos quieren lo primero, y los demócratas quieren lo segundo.

Pero resulta que la ley del Estado de West Virginia establece que si la vacante se produce treinta meses antes de vencerse el término por el cual fue electo, se debe llamar a una elección en el mes de noviembre. De lo contrario, si la vacante se produce dentro de los treinta meses antes de vencerse el término de elección, el sustituto debe terminar ese período.

Como es de esperarse, abogados y consultores políticos ya han comenzado a pronunciarse sobre el tema. Incluso, la cuestión puede decidirse en los tribunales. Todo por algo que no depende de la voluntad de nadie… la fecha de muerte de Byrd. Si hubiera ocurrido el viernes de esta misma semana, no habría dado lugar a toda esta discusión. Así es la vida.

Adiós a los Filibusteros

29 Oct

El sistema electoral norteamericano es, como he señalado anteriormente, complejo. Hay características que le son muy propias a la política norteamericana, que no se ven en otros sistemas democráticos. Es también apasionante, por ello, sigo hoy con mis apuntes sobre otro aspecto de las elecciones del próximo martes, que por el nivel de elección, esta en un segundo plano:

Me refiero a la estrategia del Partido Demócrata de lograr 60 puestos en el Senado para alcanzar una mayoría que le permitirá aprobar su agenda programática, pudiendo derrotar, bloquear e impedir las tácticas dilatorias de sus opositores, que, en este caso, son llamados filibusteros, en honor a los piratas del Siglo XVII.

Conforme a las reglas del Senado, cualquier Senador, o una serie de Senadores, puede hablar por el tiempo que considere necesario y sobre cualquier tema o tópico que entienda, durante una sesión legislativa, con el propósito de dilatar el conocimiento de piezas legislativas. Hay casos históricos como el de un Senador que duró seis días hablando.

Las tácticas filibusteras son famosas en el Senado de Estados Unidos. El Partido Demócrata esta decidido a evitar que el Partido Republicano pueda recurrir a los filibusteros en el Senado que surja a partir del próximo martes. Y para ello, está decidido a lograr 60 Senadurías, bajo un complejo ejercicio de matemática política, en un sistema electoral complicado para los ojos dominicanos.

Actualmente, el Senado de Estados Unidos tiene 100 Senadores, divididos de la siguiente manera: 49 Republicanos, 49 Demócratas y 2 Independientes. Sin embargo, para las elecciones del próximo martes, de los 100, solo 35 puestos irán a las elecciones. Y de estos 35, 33 puestos serán electos por un periodo de 6 años del 3 de enero de 2009 al 3 de enero de 2015, y 2 puestos (las Senadurías de Wyoming y Mississippi) serán electos para completar el periodo que culmina el 3 de enero de 2013.

El desafío de los demócratas es ahora mas posible de lograr con lo que ha pasado en Alaska, en donde el Senador actual Ted Stevens, Republicano y Senador por más de 40 años, ha sido condenado por un tribunal federal por cargos de corrupción, y que era favorito para ser reelecto. Pues, ahora, este Estado es muy probable que, como consecuencia de esta noticia, elija a un Senador demócrata.

Según el modelo de fivethirtyeight, de las 35 Senadurías, el Partido Demócrata ganaría 20 Senadurías, con lo cual lograría la mayoría legislativa. Y el Partido Republicano ganaría 15 Senadurías.

Con el seguro triunfo de Obama, la elección a seguir es la de los Senadores, particularmente, si llegará el fin de los filibusteros en el Senado de Estados Unidos. Yo espero que sí.