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Entrevista de Cristina Fernández de Kirchner en ‘The New Yorker’

17 Jul

Es una entrevista de marzo de este año, pero es muy interesante:

“El elefante en el cuarto”

8 Nov

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La portada de “The New Yorker” describe en una sola imagen lo que significa para el presidente Barack Obama, la más reciente victoria del partido Republicano en las elecciones de medio término. El “Grand Old Party”, como también se le llama al partido Republicano, y que lo simboliza un elefante, deberá aprobar o, al menos ser consultado, en las principales medidas que adopte Obama por el resto de su mandato. Por eso, el elefante está ahora en el famoso cuarto, la oficina oval del presidente, en la Casa Blanca. Sencillamente, genial.

David Remnick, Director del ‘The New Yorker’, visto por Ramón Lobo

19 Ago

Soy lector consuetudinario del blog de Ramón Lobo. Disfruto su lectura. Hoy, Lobo ha publicado la entrevista que le hizo a David Remnick, director del The New Yorker. El que quiera leer sobre buen periodismo, debe leerla. Fascinante.

Desaparecidos

17 Mar

Todas las dictaduras dejan heridas difíciles de curar. Ni el tiempo lo logra, salvo honrosas excepciones. Solo tomar, como ejemplo, las desapariciones forzosas de millones de personas en los diferentes regímenes dictatoriales que ha sufrido América Latina, Africa, Asia y Europa a lo largo de la historia. El periodista Gervasio Sánchez ha recogido en Desaparecidos ha recogido los dramas vividos en Argentina, Chile, Guatemala, Colombia, Perú, El Salvador, Bosnia-Herzegovina, Camboya, Iraq y España.  The New Yorker publica, en su sección Photo Booth, fotografías sobre distintas escenas, recuerdos y testimonios de quienes, a causa de la intolerancia, desaparecieron, y los efectos que esto deja en sus familias y en sus respectivas naciones.

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http://youtu.be/lH6LRTbI7qg

 

 

 

Los Obama y otras parejas presidenciales

15 Ene

La última vez que en la Casa Blanca hubo una pareja tan poderosa como la de Barack y Michelle Obama, fue cuando Bill e Hillary Clinton eran los anfitriones de la masión presidencial. Es posible que antes de los Clinton, fuesen Ronald y Nancy Reagan. Y, con anterioridad, John y Jacqueline Kennedy, y antes, Franklin y Eleanor Roosevelt. Son parejas en las que ambos, el presidente y la primera dama, se involucran en los temas nacionales, en la conformación de la agenda presidencial, en discusiones con los colaboradores del presidente, y en el apoyo mutuo y recíproco de ambos roles, el del presidente y el de la primera dama.

Es muy diferente el caso de Laura Bush, Pat Nixon, Barbara Bush y Betty Ford, quienes se limitaron exclusivamente al rol de primera dama, y solo hacían las actividades externas que les fuesen permitidas por el presidente.  Al contrario, Los Obama constituyen una pareja poderosa que han sabido balancear entre la vida en familia y la vida pública. David Remnick ha escrito en  The New Yorker un artículo titulado State of the Union, en el que describe cómo viven los Obama:

The Obamas draw a pretty tight curtain around themselves. They eat dinner together in the residence at least five days a week. Michelle goes to bed at nine-thirty or ten, while the President does paperwork in the Treaty Room. They have a very small circle of friends. They do not go out of their way to seek out new people. (“The decision came with a price,” Kantor maintains, “reinforcing the already severe isolation of the presidency.”) The Obamas are “virtual prisoners” in the White House, something that rankles them both. The President tries to pierce the bubble by reading ten letters a day from ordinary people. Michelle shops online using a credit card registered to another name. When the Obamas wanted a swing set for their daughters, Sasha and Malia, the chief usher, Rear Admiral Stephen Rochon, visited the factory in South Dakota to inspect it. At Malia’s school, the fifth-grade band played once for the parents and siblings and once for Barack, Michelle, and Sasha. Michelle is the kind of helicopter parent that you might be if your helicopter was Marine One: she demands that Sasha and Malia finish their homework a day in advance when possible, and asks for written reports on their travels. She even persuaded the girls’ piano teacher in Chicago to relocate to Washington. When it comes to politics, Michelle presses the staff for clearly defined projects, no “one-offs,” but, in the end, won’t spend more than a couple of days a week on these projects.

De cara a las elecciones de este año, Jodi Kantor, en su libro The Obamas, ha expresado:

Ahora que su marido se enfrenta a una dura lucha por la reelección, las cosas han cambiado: la primera dama ha comunicado a sus asesores que va a ir a por todas. Puede que en ocasiones Michelle Obama haya sido una detractora interna, pero también es la defensora más acérrima de su marido. Aunque sigue evitando entrar en detalles al hablar de política o estrategia, ahora tiene el papel que persiguió, el de amplificar el mensaje del presidente. Ha hablado junto a él en Fort Bragg, Carolina del Norte, sobre el final de la guerra de Irak, poniendo el foco en su propia iniciativa de contratar excombatientes para defender las leyes laborales atascadas de su marido, y hasta ha compartido su discurso semanal por radio. “A mí me parece que está más contenta de lo que la he visto nunca a lo largo de este proceso, desde que él se presentó como candidato a presidente, lo cual es muy bueno”, comenta David Axelrod.

Solo imaginarse la presión a la que deben estar sometidos en el ejercicio político más escrutado del mundo, es para vivir una experiencia inigualable. Barbara Walters entrevistó a Los Obama en diciembre del 2011. El video de la entrevista, aquí.

Desde estas latitudes, es admirable ver cómo los Obama han logrado articularse como una pareja presidencial, que está consciente del papel que deben desempeñar, en una sociedad que los observa y que, en muchos ámbitos, los tiene como modelos. Sin dudas, que son muy distintos a los Clinton, los Reagan y los Kennedy, pero, ese legado, les ha servido para estructurar su propia identidad. El matrimonio funciona. Es un activo valioso en la política, y los Obama lo saben.

La política de los enterramientos

6 May

Osama Bin Laden, Hitler, Saddam Hussein, Uday y Qusay Hussein, Bonnie y Clyde, Ché Guevara, Jesse James, Lenin y Stalin, ¿qué tuvieron en común? Sus muertes fueron dramáticas. Cada uno en su dimensión. Tanto sus entierros, funerales como las fotos de sus restos tienen su propia historia. The Daily Beast ha publicado esta galería de fotos, con una breve explicación de cada caso. En el caso del Ché Guevara, recomiendo leer el artículo de Jon Lee Anderson en The New Yorker: Burial lessons: From Che to Bin Laden. Impresionante.

La sinrazón de Guantánamo

26 Abr

Los halcones de la Era de Bush idearon y promovieron establecer en la base militar de Guantánamo, Cuba, una prisión para alojar a los “terroristas peligrosos” de Al-qaeda, que no podía estar en ninguna otra prisión del mundo. Esa era la idea. La realidad fue y es otra. De 780 prisioneros, solo 220 eran considerados “terroristas peligrosos”.

Con abogados torturadores, ni siquiera los 220 prisioneros pueden ser procesados judicialmente, bajo el estatuto jurídico de enemigos combatientes, por la contaminación de la prueba. Entonces, ¿para qué fue Guantánamo? Para ser un centro de tortura, de recolección de información, de careos entre prisioneros, que fue convirtiéndose paulatinamente en una especie de limbo para quienes sufrían y sufren la injusticia de la pérdida de su libertad. Un drama implementado por la nación que profesa ser guardiana de la libertad y de los derechos civiles. Amy Davidson, editora senior del New Yorker, analizó los documentos filtrados por Wikileaks y publicados en diversos periódicos, y recoge su evaluación en WikiLeaks: The Uses of Guantánamo.

Con la llegada del presidente Barack Obama, se eliminó la tortura en Guantánamo. Sin embargo, la falta de cumplir su promesa de cerrar este centro de detención le pesa sobre sus hombros. Es un problema que afecta la reputación global de Estados Unidos de América, y es también un problema político. Quedan actualmente 172 prisioneros en Guantánamo y se impone una solución política y jurídica que concluya con este triste capítulo de la llamada lucha contra el terrorismo, conclusión que debe ser con más transparencia, más libertad, y por ende, más democracia.

Para que las dictaduras nunca vuelvan

13 Feb

Ahora que Mubarak se ha convertido en ex-dictador, y luego de que Ben Alí se fue de Túnez. Antes, Duvalier regresaba a Haití. Por el mundo, quedan todavía algunos monstruos, unos devorando, otros en retiro. John Lee Anderson ha escrito genialmente qué debe y qué no debe hacer un dictador, aquí. Para que no vuelvan nunca jamás.

El poder en fotos

4 Dic

Durante la sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, celebrada el pasado mes de septiembre, 49 presidentes posaron para la revista The New Yorker. Al momento de ver cada una de las imágenes, no dejen de escuchar los comentarios del fotográfo sobre cada foto y su protagonista. Por cierto, me llamó la atención que, aunque el presidente Leonel Fernández asistió a tan importante evento, no estuvo entre los presidentes seleccionados. René Preval, presidente de Haití, sí está entre los escogidos.

El perro de 12 millones de dólares

24 Sep

No se trata de una película. Es un hecho de la vida real, que retrata las excentricidades de las personas.

Hace varios días, viendo a Anderson Cooper en CNN, me enteré del caso suscitado con el Fideicomiso de la señora Leona Helmsley. Luego, leí el excelente artículo publicado en The New Yorker, de la autoría del abogado Jeffrey Toobin.

A su muerte, la señora Helmsley dejó un fortuna de ocho billones de dólares, de los cuales destinó la suma de 12 millones de dólares en un Fideicomiso exclusivamente para el cuidado de “Trouble”, su mascota que es un perro maltes (la mascota que esta en la foto que comparto con ustedes). Este Fideicomiso fue creado el 16 de septiembre de 2003, y luego modificado por ella el 1 de marzo de 2004, estableciendo claramente que esos valores solo podían destinarse para el cuidado de “Trouble” y para “el cuidado de perros”.

Las asociaciones y movimientos por los derechos de los animales están felices por este Fideicomiso, y por lo que dice Toobin en su articulo, existe todo un tinglado de abogados y de asociaciones que se han especializado en fideicomisos para animales.

Para los que estamos acostumbrados al derecho francés, designar “animales”, en vez de “personas”, como beneficiarios de testamentos es difícil de entender. Pero, en el derecho anglosajón, el “Fideicomiso” es bastante común, aunque es raro, al menos por el momento, ver fideicomisos para animales. Aclaro que el “Fideicomiso” no existe en las leyes dominicanas.

Es muy probable que “Trouble” no se haya dado ni cuenta que su ama, la señora Helmsley murió. Pero lo que sí estoy seguro es que hay mucha gente que se esta beneficiando del cuidado de “Trouble”.

Para los que no conocen o conocieron a la señora Helmsley, ella era una persona muy conocida en la sociedad de New York, casada con un desarrollador de propiedades inmobiliarias, y fue la cara pública del famoso Hotel Hemsley, ubicado en el centro de la Gran Manzana. Según las crónicas de prensa, no era una persona que tuviera labores de caridad a favor de ninguna causa humana.

Como nota final, no deja de llamarme la atención un tema recurrente cuando uno analiza estos casos. ¿Dónde esta la felicidad en este tipo de personas?¿No es mejor donar esos 12 millones de dólares a causas como la lucha contra el SIDA o el cáncer?

Respeto a quienes piensen lo contrario. Pero, definitivamente, hay injusticias, y esta es una de ellas. No me perdonaría permanecer indiferente.