Archive | The Oscars RSS feed for this section

‘Inside Job’, crimen sin castigo

20 Mar

Cuando en la ceremonia de Los Oscar, el director Charles Ferguson subió al escenario a recoger su estatuilla por haber hecho el mejor documental, su frase final fue impactante: Desde que estalló la crisis financiera de 2008, «ninguno de los ejecutivos financieros ha ido a la cárcel». Esa es la esencia de Inside Job, el documental que retrata las causas y las consecuencias de la crisis financiera de 2008, que fue la génesis de la recesión económica que han vivido las principales economías desarrolladas del mundo, y que ha tenido su impacto también en estas latitudes. El documental revela las redes internas que existen en el «establishment» político, económico y social en la sociedad norteamericana que han tenido más influencia y peso que los crímenes cometidos por los ejecutivos de las empresas involucradas en esta crisis. Es la historia del crimen sin castigo. Un contraste claro y evidente con una sociedad, como la de Estados Unidos, que proclama la igualdad de todos ante la ley. Aquí les dejo con el «trailer» de este magnífico documental:

Más aquí.

Los Oscar, las mejores películas

26 Feb

Mañana es la ceremonia de Los Oscar, y comparto con ustedes mi opinión sobre las películas que están nominadas como «Mejor Película». Aclaro que solo emito mi crítica sobre las películas que pude ver:

The Social Network o el genio de Sorkin. Más, esta y esta.

Winter’s Bone o la doble discriminación.

The King’s Speech.

True Grit, entre el bien y el mal.

The Fighter, el orgullo herido.

127 hours, el gozo de vivir.

Black Swan, el dolor de la perfección.

Que disfruten la calidad y la producción de Los Oscar.

‘Black Swan", el dolor de la perfección

16 Feb

Black Swan o Cisne Negro es la historia de la perfección extrema. Es el retrato del sacrificio, de la mortificación, y del dolor que padecen quienes practican ballet. Ser perfeccionista tiene sus riesgos, y cuando se trata de ser perfeccionista a lo extremo, es mucho más grave. Obsesivo y perfeccionista es una combinación que se traduce en pura dinamita. Pocas veces, había visto las interioridades que acontecen en las escuelas o compañías de ballet, la competencia interna, los celos, la envidia, la ambición. A veces, detrás de la belleza de un baile, existen las mismas luchas que acontecen en otros estamentos de la sociedad.

Ahora, si alguien quiere ver a la próxima ganadora del Oscar como mejor actriz, tiene que ver Black Swan. Cisne Negro es, en sí misma, Natalie Portman, quien interpreta el papel de Nina. Al margen de su impresionante transformación para convertise en bailarina, Portman escenifica el mejor rol de toda su carrera. Ella, en su afán desmedido de ser perfeccionista obsesiva, no solo es una contendora que busca el mejor rol en la obra, sino que es mártir de su arte. Todo lo que hace para mantener su figura, incluyendo autoflagelaciones, provocaciones de vómitos, ejercicios dolorosos en los pies. Portman logra, adicionalmente, manejar unas relaciones complicadas con su madre, quien era bailarina, pero nunca con la esteralidad de la hija. La actuación de Vicent Cassel, como el director de la compañía, es excepcional, igualmente. Portman vive en un constante drama sicológico que la convierte, a veces, en un manso de paz, y, en otras veces, en persona muy temible, capaz de hacer cualquier cosa en aras de lograr su objetivo.

El director de la película Darren Aronofsky une toda una serie de elementos, como la magnífica fotografía, y tomas en corto de los actores que hacen que el espectador se sienta virtualmente adentro de la película. Finalmente, ver a Winona Ryder haciendo el papel de Beth, representó para mí un justo reconocimiento a su carrera.

‘The Fighter’, el orgullo herido

13 Feb

Hoy he visto The Fighter, la película sobre la historia del boxeador Micky Ward y su carrera en la década de los ochenta y los noventa. Se trata, como es de suponerse, de una película sobre boxeo, pero no tanto sobre el deporte en sí, sino sobre el drama de quienes practican el mismo. Es, por lo tanto, una película que combina el amor, el drama familiar, una complicada y cercana relación de amistad, el orgullo de una familia y, efectivamente, el boxeo.

Micky Ward (interpretado por Mark Wahlberg) vive en Lowell, Massachusetts, una ciudad industrial a la que la globalización le ha pasado por encima, por lo que se aprecia, durante la película, el duro esfuerzo y trabajo de su gente para sobrevivir. Ward tiene una madre extremedamente autoritaria, Alice (interpretada por Melissa Leo) y tiene un hermano de madre, Dicky Eklund (intepretado por Christian Bale), que también fue boxeador. Tanto su madre como Dicky quieren manejar la carrera profesional de Ward, al extremo de que su madre prefiere a Dicky sobre Micky, por lo que le buscan peleas en las que Micky no resultará ganador. A todo esto, Micky tiene siete hermanas que viven con su madre. Una familia muy, pero muy particular. Encima de todo, Dicky es consumidor de crack, lo cual lo lleva a la cárcel.

Hay una escena en donde Dicky es detenido por la policía, y Micky sale en su defensa. En esa escena, un policía le rompe la mano derecha de Micky, que era prácticamente su única esperanza para boxear. Luego, Micky se repone, y enfrentando un verdadero drama familiar, se recupera, regresa al ring, y logra convertirse en campeón mundial de su peso, devolviendo a su familia y a sí mismo, el orgullo herido. La presencia de Charlene (intepretada por Amy Adams) en la vida de Micky fue fundamental, así como su estrecha relación con Dicky.

Después de Million Dollar Baby, The Fighter es la película que entra en ese tipo de categoría. Christian Bale lo hace con maestría y excelencia en esta película al interpretar a Dicky. Y Mark Wahlberg lo hace excepcionalmente bien, al ser el protagonista de la película, pero lo hace con humildad, con tranquilidad, haciendo lo que tiene que hacer.

Personalmente, la película me recordó a mi padre, Salvador Jorge Blanco, y a mi tío, Pedro Jorge Blanco, ambos amantes del boxeo. Les habría encantado ver The Fighter.